Adviértales a sus hijos del peligro de las emociones y hormonas.

“Cuando un joven se encapricha, las químicas soltadas por el cerebro producen energía, euforia y felicidad. Adviértales a sus hijos del peligro de las emociones y hormonas, las cuales pueden confundir y anímelos a amar no solo con el corazón, pero con su mente también.” La parte del cerebro de una persona que mide las consecuencias de su comportamiento no está completamente desarrollada hasta después de haber cumplido los 25 años.

Por eso un joven debe abstenerse de relaciones sexuales, especialmente, temprano en la relación ya que estas producen una hormona que lo unen a la persona con la que está envuelto emocionalmente.  Esta hormona, junto a la falta del desarrollo completo del cerebro, forman una combinación peligrosa. Este químico crea un comportamiento adictivo. Es el tipo de químico que mantiene a una persona adicta a la heroína o la cocaína por lo que los dos adolescentes envueltos dejan de considerar el riesgo que corren de adquirir enfermedades transmitidas sexualmente, embarazos no deseados o el peligro de una relación abusiva.

Cuando enseñamos a nuestros hijos a amar con la mente, no solo con el corazón los estamos ayudando en este periodo en el cual su cerebro necesita ser guiado.  La Biblia dice que, “Engañoso es el corazón más que todas las cosas y perverso ¿Quién lo conocerá?” Jeremías 17:9. Dios no desea que nuestras emociones lleven las riendas de nuestras vidas por una razón en particular: Nuestro corazón es engañoso. Todos tenemos un corazón engañoso que juega trucos con nuestros pensamientos. Por eso Dios nos ha dado su palabra para que midamos nuestros deseos con sus mandamientos. Si nuestros deseos van en contra de los mandamientos de Dios, entonces, la decisión se hace difícil. Nuestro deseo es ir por un camino, pero el de Dios es que vayamos por otro.  El Espíritu Santo nos ayuda a obedecer a Dios y morir al yo.

El Espíritu Santo actúa en nosotros de la forma opuesta a nuestro corazón. Mientras que el corazón es engañoso, el Espíritu Santo es verdadero (Juan 14:17). Él es nuestro consejero, consolador, el maestro que nos enseña todas las cosas y nos recuerda lo que Dios ha dicho en su palabra.

No tenemos que depender de nuestra condición natural de humanos. Pues mejor es dejarse guiar por el Espíritu Santo. La Biblia dice que hemos sido sellados con el Espíritu Santo de la Promesa. Esto quiere decir que él está a nuestro lado a todo tiempo para guiar nuestros pasos y traernos la convicción que necesitamos.  El Espíritu Santo nos guía hacia toda verdad y agiliza en nosotros su Palabra. Pero también nos ayuda en nuestras debilidades (Romanos 8). Así que no dejes que tu corazón lleve las riendas de tu vida. Mejor dáselas a quien puede guiarte sin engaño.

Amigos con Beneficios

Si viste la película Amigos con Beneficios con Justin Timberlake y Mila Kunis sabrás que este tipo de arreglo no es posible. En la película como en la vida real llevar la relación al próximo nivel sin primero ser una pareja exclusiva solo trae complicaciones. La idea de este tipo de relación es involucrarse sexualmente con alguien que uno ya conoce sin apegarse de forma emocional.  Pero el que inventó este estilo de relación de “amigovios” no entiende la ramificación científica de nuestros cuerpos y nuestras almas.  Dos personas que dicen ser solo amigos pero tienen relaciones sexuales, van a crear un apego el uno al otro. La razón tiene nombre y se llama oxitocina. La oxitocina es la reacción química que el cuerpo libera cuando una persona se apega a otra. Las madres las liberan por toneladas cuando dan a luz a su bebé y a medida que crece su relación con el/ella. Pero esta también se produce cuando dos personas se besan y tienen cercanía física, así culmine o no en relaciones sexuales.  Pero para ser claro, el acto sexual es lo que sella el contrato. Una vez sostengan relaciones sexuales, las personas están atrapadas el uno con el otro como un pececito en el anzuelo de un pescador.

Somos seres sociales, psicológicos, biológicos y espirituales. Nuestra biología demanda que lo que sucede en la mente y la vida social tenga un efecto químico y neurológico en el cuerpo. Como la oxitocina acelera el apego y la confianza que uno desarrolla con otro, entonces es mejor no invoucrarse sexualmente con una persona descarada como lo es Tony en nuestra historia.

Estudios demuestran que, en promedio, las mujeres tienen un sistema más robusto de apego que los hombres. Por lo que son las que más sufren cuando sus “amigovios” comienzan a mostrar su lado feo.

La mejor forma de evitar salir lastimada por el engaño de un hombre descarado, es alejarse a la primera señal de su mala intención. Si alguien se te acerca para ser amigos con beneficios, mejor dile lo que decía mi abuela a los que no eran bienvenidos, “¡Aléjate, San Alejo!”

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