Estableciendo Metas

“Felipe tiene un plan fijo para su vida el cual le ayuda a seguir un orden de prioridades. Si los jóvenes fijan un plan al igual que Felipe tendrán mayor salud, bienestar familiar y estabilidad financiera. Apoyemos a nuestros hijos a buscar un rumbo y propósito para su vida.”

Lo que un padre no desea es que sus hijos, a pesar de tener gran potencial de éxito, se queden “atascados” en el limbo de la adolescencia cuando se gradúen de la escuela superior. Por eso, desde pequeños es bueno enseñarles cómo las metas les pueden ayudar a moverse hacia adelante.   Podemos enseñar a nuestros hijos a establecer metas que los ayuden a enfocarse en su futuro siendo nosotros mismos ejemplos de personas que tienen y siguen sus metas. Motivar a tu hijo no significa que vas a fastidiar, persuadir, empujar, rogar, gritar o pelear para que haga lo correcto. Esto solo causa resistencia. Enséñale mejor a motivarse a sí mismo siendo tú una persona inspiradora.

Desde pequeña yo sabía que quería ir a la Universidad, graduarme con honores, enseñar por varios años, comenzar a escribir e implementar currículo y entrenar a otros a invertir sus vidas en el futuro.  Mi madre siempre ha sido mi más grande alentadora y seguidora. Ella me enseñó que las metas nos dan límites mentales y la motivación necesaria para continuar el camino trazado, aunque el camino se ponga cuesta arriba. Esta perseverancia es lo que da paso al éxito. Así que tú también apoya a tus hijos a buscar rumbo y propósito para su vida ayudándolos a delinear lo que ellos desean hacer con su futuro y animándolos a moverse en la dirección correcta, dándoles siempre un buen ejemplo.

Las palabras de Dios a Judá por medio del profeta Jeremías son especialmente aptas para esta ocasión: “Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes- afirma el Señor- planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza” (Jeremías 29:11). Este versículo no es una fórmula de prosperidad personal para que alcancemos nuestras metas egoístas. Es una declaración de parte del Dios Todopoderoso de que fuimos creados para Su gloria y que él dirigirá nuestros pasos para que Su voluntad sea hecha en nuestras vidas. Diga estas palabras a sus hijos y recuérdeles desde pequeños que él tiene una esperanza y un futuro para ellos.

 

Es importante actuar honradamente.

 

“Porque yo digo y punto no es la respuesta ideal cuando usted desea que sus hijos se aparten de relaciones que podrían ser problemáticas. Tomar tiempo y explicar las razones para que no se involucren, es algo que ellos aprecian.”

Una vez mencioné a una amiga cuánto admiraba a sus hijos y la forma en la que se trataban el uno al otro en su familia. Ella me confesó que la clave era enseñar honor a los hijos desde muy pequeños. Mi amiga inculco en la mente de sus hijos que las familias están compuestas de personas imperfectas y que casi todos tienen la tendencia de tomar decisiones egoístas. Pero antes de tomar esa postura egoísta pensarán en dar honor al otro.  El honor piensa en lo que agrada a la otra persona y da más de lo que se espera. Es poner la necesidad del otro sobre la tuya. Ella aun así me advertía que la disciplina es importante y toma esfuerzo y trabajo, pero cuando nos enfocamos en desarrollar honor las peleas se hacen menos estresantes.

Cuando un hijo quiere tomar su propio camino, en vez de gritar “porque yo digo y punto,” sería más conveniente hablar sobre la mejor forma de rendirse honor a sí mismo, a los padres y a la otra persona que pueda verse envuelta en esta situación.  Debemos tener cuidado de que en el calor del momento no tomemos decisiones que nos traigan deshonra a nosotros mismos y a los demás. Este tipo de decisión hiere nuestra dignidad bajando nuestra estima. La razón es, usualmente, porque esta deshonra propia va acompañada con una deshonra a los padres y a los demás y somos una unidad. Un individuo no es una isla en sí mismo. En una familia somos interdependientes el uno del otro y lo que hacemos tiene consecuencias para nuestra comunidad familiar. Por eso el apóstol escribió: “amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, refiriéndonos los unos a los otros” (Romanos 12:10).

Los hijos vienen con el conocimiento innato de cómo manipular a sus padres.

“¿Le han engañado sus hijos? Ellos conocen muy bien cuál es su debilidad y saben apelar a esto cuando gustan conseguir un capricho personal. Procure cultivar su sueño solo cuando usted este seguro de su motivación.”

Los hijos vienen con el conocimiento innato de cómo manipular a sus padres. Puede estar seguro que de que su hijo sabe lo tiene que hacer para que lo deje en paz o para obtener lo que quiere.

Cierto encanto de parte de sus hijos para salirse con la suya es inofensivo. Pero otras veces no es apropiado. Como cuando su hijo ha demostrado debilidad de carácter en el pasado y ahora quiere hacer algo que le ha prohibido hacer debido a su actitud en una situación similar pasada. O cuando su hijo o hija trata de crear disensión entre tu esposo/a y tú para salirse con la suya.

Un padre debe estar alerta a estos comportamientos porque estos encantos se convierten en manipulación y esta manipulación se convierte en un juego de control. En esencia, su hijo está diciendo que si no haces lo que él dice vas a tener que enfrentarte a su mal comportamiento.

En esta situación el hijo tratará de gritar o intimidar a su padre o madre cuando responde. El padre en vez de gritar y convertir la situación en una pelea sobre quién puede gritar más debe nombrar el problema directamente y con voz calmada decir simplemente: “Me estás tratando de intimidar con ese tono de voz. Este asunto no lo podemos discutir hasta que te calmes.” No diga nada más. Más adelante vuelva a expresar sus deseos sin dar a su hijo la impresión de que está buscando su opinión.

Cuando mis hijos eran pequeñitos y buscaban manipular o buscaban salirse con la suya a toda costa, yo los sentaba en mi falda y les decía que un día no muy lejano cuando cumplieran sus 21 años de edad iban a tener toda una vida para hacer lo que ellos quisieran y que ya yo no podía intervenir. Terminaba esta conversación diciéndoles, “¿No te parece que el día que cumplas 21 años va a ser un día muy divertido?” Por algún motivo inexplicable, esta conversación siempre disminuía el espíritu de rebelión que al momento tenían.

Dios, al hijo que ama disciplina. La razón es que las correcciones de la disciplina son camino de vida y Dios desea que tengamos una buena vida (“y en abundancia”). Por este mismo motivo debemos nosotros también disciplinar a nuestros hijos. El proverbio dice: “Porque el mandamiento es lámpara y la enseñanza es luz y el camino de vida las reprensiones que te instruyen” (Proverbio 6:23). Así que no te desanimes pues estás haciendo un bien a tus hijos cuando te concentras en una disciplina sabia (no airada) que busca hacer de tus hijos discípulos de Cristo. No te olvides que tu hogar debe ser un centro de discipulado.

Debemos ejercer límites en nuestras relaciones.

“Pregúntele a sus hijos si al entrar en una relación se sienten oprimidos, inseguros, o manipulados; esto es una indicación de que la relación no es saludable. Mejor que se distancian de dichas influencias antes de dejarse llevar por estas.”

Debemos ejercer límites en nuestras relaciones. Es importante que enseñemos a nuestros hijos a cuidarse de relaciones inmersas. En este tipo de relación la pareja depende una de la otra para sentirse bien, sacrificando su bienestar psicológico en el proceso. Su concepto personal está definido por la otra persona.

Si usted ve que su hijo o hija no está atendiendo a sus otras relaciones porque siente culpa cuando hace algo con sus otros amigos; su estima propia y felicidad depende de esta otra persona y deja de ser un individuo distintivo tiene causa para interferir.

Para tomar el pulso de la relación de su hijo/a pregunte: ¿Hay algo que te está molestando? ¿Tu novio/a respeta tu opinión y tus sentimientos? ¿Te trata tu pareja como su posesión, con humillación o con control? Recuerda que mereces una relación segura donde te sientes aceptada/o, seguro y feliz.

Nuestra relación con Dios es la única relación que debe ser inmersa. De El dependemos y en el existimos. Si él no va primero nosotros no vamos. Como dice el himno escrito por Benjamín Simpson: “Cristo solo, Cristo Siempre; nuestro todo en todo Él es.”  No permita que ningún ser humano tome el lugar de Dios.

No sea cómplice con su hijo o hija.

“No sea cómplice con su hijo o hija. Más bien, busque la verdad y sea un ejemplo de honestidad para ellos.”

Una cosa es pretender que nuestros hijos son perfectos y no querer aceptar sus faltas y otra muy diferente es saber que han cometido una falta y en vez de corregirlos convertirnos en sus cómplices. Cuando nos hacemos sus cómplices estamos lanzando a nuestros hijos a un patrón sutil de engaño habitual. Esto quiere decir que les estamos enseñando a desarrollar un carácter deshonesto a propósito. Es mejor corregir al hijo, en vez de convertirse en su cómplice. Una vida de integridad es la base más efectiva para desarrollar carácter en la vida de otra persona. El trabajo de un padre no consiste en entretener a sus hijos y hacerlos felices, sino en desarrollar carácter en la vida de sus hijos, una tarea muy difícil en un mundo donde mientras más una persona miente, más parece prosperar.

Tengamos estas dos cosas en mente: 1. Es la naturaleza de cada persona desde que nace ser encubridora, ocultar sus errores y culpar al otro por sus fallas. Para contrarrestar este aspecto de la naturaleza humana 2. Debemos ser ejemplos de integridad para nuestros hijos.  

Dios no encubre, el expone. Expone nuestras faltas a la luz de su santidad. Su luz es tan fuerte que no podemos escondernos.  I Juan 1:7 dice: “Si andamos en la luz, como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.” Y en I Tesalonicenses 5:5: “Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas.” Si nuestro padre celestial nos llama a ser hijos de luz; nosotros como padres terrenales, debemos dejar de encubrir las faltas de nuestros hijos para que ellos también se conviertan en hijos de luz.  

El Psicópata Encantador

Los seres humanos tenemos la tendencia de confiar en extraños y desconfiar de amigos y familiares. Por eso es que los padres hacen tanto énfasis advertir a sus hijos pequeños sobre los peligros que un extraño puede presentar. Un adolescente, por ejemplo, sale del cine y se mete al carro con un extraño que acaba de conocer en el teatro por primera vez, pero no confía en las advertencias de su madre de no salir con extraños que conoce solo por internet.

Es posible que la indiferencia a las advertencias de los padres pongan al individuo en manos de un psicópata. Los psicópatas existen en toda raza, cultura, y estilos de vida.  Su meta es manipular y engañar a las personas, como parte de su estilo de vida. Son difíciles de identificar porque son como camaleones. Quien no los reconoce se convierte en su víctima. Los psicópatas son tan difíciles de identificar que dejan varias victimas a su paso.

Para el ojo bien entrenado, las coberturas del camaleón se hacen visibles cuando este comienza a mostrar anormalidad social. Este de naturaleza es impulsivo, irresponsable, superficial, egoísta, grandioso, no muestra empatía o arrepentimiento verdadero por sus decisiones impulsivas y dañinas, es manipulador, y sus emociones son superficiales.  Pero para el ingenuo estas señales no se hacen obvias y cualquiera puede caer en su trampa por eso un psicólogo los ha nombrado el “psicópata encantador”.

Toma tiempo para incluir en tus conversaciones diarias con tus hijos las anécdotas de experiencias personales o de amistades y familiares que han sido enredados por las palabras de uno de esos “psicópatas encantadores”. Explícales cuál es su juego y cómo pueden escapar de sus encantos. Enséñales a establecer límites y a hacerse respetar. Sobre todo, muéstrale con tu ejemplo cuales son las características de una relación saludable y como deben ser tratados por la persona que aman.

QGMG_Reflections_Season8_Ep02

 La Desaparición de un Niño

Cuando yo tenía 7 años, mis hermanas y mi prima decidieron escaparse en una aventura que las llevaría al otro lado de la ciudad sin la aprobación de ningún adulto. Mi mamá pensaba que las chicas se habían quedado en casa de mis tíos, y mis tíos pensaban que ellas estaban en mi casa. Esa noche cuando los adultos se juntaron en la iglesia, se dieron cuenta de que las chicas no estaban ni en su casa ni en la nuestra. Inmediatamente notificaron a la policía y se organizó un grupo de búsqueda. Los que tenían autos fueron a todos los lugares donde pensaban que podían estar. Los demás, hicieron llamadas telefónicas a todos los conocidos y amigos. Justo cuando estaban a punto de llamar a la guardia nacional, las chicas aparecieron en el lugar más inesperado. Esas horas nocturnas de búsqueda fueron horas espantosas para mi madre y mi tía. Gracias a Dios, esta aventura insensata terminó bien para mis hermanas y mi prima, pero este no siempre es el caso para miles de chicas que desaparecen diariamente sin dejar rastros.

Es espeluznante para los padres ver noticias sobre la desaparición de un menor.  De los desaparecidos, existe la posibilidad de que hayan sido secuestrados. La mayoría de los niños secuestrados han sido tomados por un familiar o una persona asociada con ese niño. Solo un 25% de los secuestros son perpetrados por extraños. La mayoría de esos secuestros son perpetrados por hombres y la mayoría de sus víctimas son chicas adolescentes. Desafortunadamente, la mayoría de esas niñas terminan como víctimas del tráfico humano.

El problema es grave. Solo en el Bronx de New York, más de una docena de chicas han sido reportadas desaparecidas en los últimos dos años y se sospecha que muchas hayan terminado en el cartel de la prostitución.

Como padres existen varias pautas que podemos seguir para procurar la seguridad de nuestros hijos.

  1. Haz prioridad las medidas de seguridad “en línea” que tu adolescente o niño usa. Esto incluye el uso de la computadora, el teléfono celular, el acceso a los video juegos que son en vivo, las redes sociales etc.
  2. Limita los lugares que tus hijos pueden visitar sin supervisión. Provee supervisión en lugares públicos como el mall, cines, parques, baños públicos, y las actividades como vender algún producto de puerta a puerta.
  3. Investiga los antecedentes de niñeras o vecinos que van a cuidar a tus hijos.
  4. Como los niños tienden a confiar en las personas que conocen sus nombres, no pongas sus nombres en su ropa, mochila, o loncheras.
  5. Enseña a tus hijos a defenderse o inscríbelos en una clase de defensa personal. Las clases de defensa personal enseñan a los chicos, y tambien a los adultos, a defenderse y cuidarse en una variedad de situaciones.

Siempre hay peligro al acecho, pero esta realidad no debe abrumarnos; busca ser prudente y enseña a tus hijos a serlo también y no te olvides de ponerlos en las manos de Dios para que su gracia y protección los acompañen todos los días de su vida.

QGMG_Reflections_Season8_Ep01

Niños bien atendidos, una sociedad saludable

Entre mis actores favoritos están Denzel Washington y Jennifer López. Los dos tienen en común el haber sido tocados por el famoso programa de tutoría juvenil conocido como el Club de Niños y Niñas. Entre una de las misiones del programa está la de proveer la oportunidad a un adulto a que se interese por un niño y le de tutoría.

Durante la última década, la “tutoría” u orientación se ha proliferado como una estrategia de intervención para ayudar a los muchachos que están en riesgo con el apoyo y la guía de adultos durante su desarrollo. Ahora mismo en los Estados Unidos existen más de 5,000 programas sirviendo a unos tres millones de jóvenes.

Los programas juveniles no curan todos los males pero el peso de la evidencia de estudios hechos sobre programas juveniles muestra que estos programas mejoran el desarrollo de los jóvenes participantes. Según estos estudios los jóvenes que han tenido mentores se han beneficiado social y académicamente. Estos programas ayudan a mejorar aspectos subjetivos como son las actitudes y los más objetivos como son las metas académicas y el comportamiento. Las metas objetivas y concretas resultan ser de mayor interés para los que crean leyes y por ello usualmente reciben más atención pero un cambio de actitud beneficia a un joven a lo largo de su vida.

El deseo de Juan Pablo de dedicar su tiempo para el mejoramiento de los jóvenes de su ciudad muestra su carácter noble y buenas intenciones.

Sin embargo, vale la pena mencionar que ningún programa social juvenil de tutoría puede re-emplazar la buena crianza y el calor de un padre (y una madre, por supuesto). Por eso aquí en Lazos de Familia enfatizamos las relaciones saludables pero damos crédito al buen trabajo que otras organizaciones están haciendo para ayudar a nuestros jóvenes.

Reflexion_S5E29

Déjeles saber a sus hijos que está a su lado

Uno de los problemas más prominentes en los hogares latinos es la inhabilidad que tenemos de conectar con nuestros hijos una vez llegamos del trabajo. Un 42%  de todos los padres en América piensan que no son buenos padres.  Pero muchos expertos han descubierto que si un padre quiere conectarse con sus hijos solo tiene que desconectarse de su tecnología por 15 minutos al día. Dándole tiempo suficiente para escuchar lo que hicieron durante su día, darle una palabra de aliento, y guiarlos si se sienten perdidos en algún área de su vida. Pero además podemos utilizar el tiempo que pasamos en el carro llevándolos a la escuela o cualquier otra actividad conectándonos con ellos.

Esta conexión es importante especialmente en el caso de Paola quien es una chica que está lidiando con problemas emocionales. Su mejor  chance para sobrevivir su situación y escapar esa relación abusiva es conectarse con su madre. La interacción de una madre con su hija es la interacción que tendrá más impacto en ella a lo largo de su vida. Lo que su madre  le diga tendrá efectos prolongados en su desarrollo. Pero la interacción con el padre es importante también. La presencia emocional de los padres en la vida de sus hijos crea cimientos fuertes para su desarrollo social. Estudios han demostrado que cuando un padre desarrolla una conexión emocional con sus hijos y les muestra amor incondicional le está haciendo bien a sus hijos pero también se está haciendo bien a sí mismo. De manera que todos ganamos cuando caminamos con nuestros hijos guiándolos para facilitar sus ansiedades y responder a sus preguntas.

Durante el tiempo que pasamos juntos con nuestros hijos podemos infundirlos con propósito, ayudarlos a identificar las áreas fuertes de su personalidad, y darles esa interacción positiva que han estado buscando durante todo el día. Ellos necesitan saber que los amemos y que nos importan. Muchos padres no hablan con sus hijos porque no saben que decirles o cuando tratan de darles consejos ellos responden de forma negativa. Pero esto es un error, todo lo que un padre o una madre necesitan hacer es escuchar tranquilamente. Su presencia es suficiente. A pesar de todo el consejo que podemos dar, nuestra presencia hace que nuestros hijos se sientan conectados. Si no estás físicamente presente se van a sentir abandonados. Todo abandono sabe a traición. Nuestros hijos pueden lidiar con su estrés cuando no se sienten abandonados. Así que creamos alrededor de nuestros hijos una coraza dejándoles saber que estamos allí para ellos.

Reflexion_S5E13

Hijos que manipulan

Los hijos vienen con el conocimiento innato de cómo manipular a sus padres. Puedes estar seguro que tu hijo sabe lo que tiene que hacer para que lo dejes en paz o para obtener lo que quiere. Cierto encanto de parte de tus hijos para salirse con la suya es inofensivo. Pero otras veces no es apropiado. Como cuando tu hijo ha demostrado debilidad de carácter en el pasado y ahora quiere hacer algo que le has prohibido hacer debido a su actitud en una situación similar pasada, o cuando tu hijo o hija trata de crear disensión entre tu esposo/a y tú para salirse con la suya.

Un padre debe estar alerto a estos comportamientos porque estos encantos se convierten en manipulación y esta manipulación se convierte en un juego de control. En esencia, tu hijo está diciendo que si no haces lo que él dice vas a tener que enfrentarte a su mal comportamiento.

En esta situación, el hijo tratará de gritar o intimidar a su padre o madre cuando responde. El padre en vez de gritar y convertir la situación en una pelea sobre quien puede gritar más debe nombrar el problema directamente y con voz calmada decir simplemente: “Me estás tratando de intimidar con ese tono de voz. Este asunto no lo podemos discutir hasta que no te calmes.” No digas nada más. Más adelante vuelve a expresar tus deseos sin dar a tu hijo la impresión de que estás buscando su opinión.

El proverbio dice: “Porque el mandamiento es lámpara y la enseñanza es luz y el camino de vida las reprensiones que te instruyen” (Proverbio 6:23). Así que no te desanimes pues estás haciendo un bien a tus hijos cuando te concentras en una disciplina sabia (no airada) y no permitas que te manipulen o dividan tu relación con tu pareja.

QGMG_Reflections_Season7_Ep35

Seguridad en el Internet

Es fácil para cualquiera crear una imagen falaz en línea, por lo que necesitamos advertir a nuestros adolescentes el peligro que existe en dar y recibir información de extraños vía Internet. Los medios sociales, con su característica anónima, nos animan a cubrir nuestra realidad. Y si nosotros lo hacemos tan fácilmente, ¿cuánto más los predadores de menores?

Hay varias cosas que puedes hacer para ayudar a tus hijos a mantener una distancia razonable para su seguridad:

  • Desde pequeños comienza a pedir a tus hijos que se pregunten, ¿qué estoy compartiendo? Y ¿con quién lo estoy compartiendo?
  • Diles que tengan cuidado con los nombres que usan. Por el ejemplo, “sexyass Susie”, es una invitación a los predadores de menores a que te busquen.
  • Advierte a tus hijos a que no usen sus nombres completos, la escuela a la que asisten, fechas de nacimiento, dirección o cualquier información que ayude a una persona a encontrarlos.
  • Explíqueles que los mensajes de textos deben ser solo con personas que conocen en la vida real y no con extraños.
  • Dígales que le avisen a un adulto, inmediatamente, cuando vean que algo no está bien o se sientan incómodos y a bloquear a personas que son “bullies” (acosadores).
  • Recuérdeles también que el Internet puede dañar su reputación, su crédito y, algunas veces, hasta su futuro.

El internet es una herramienta potente que puede usarse para bien, pero también es una fuente de peligro. Advirtamos a nuestros hijos tanto de sus beneficios como de sus peligros.

QGMG_Reflections_Season7_Ep31

Porque yo dije y punto

“Porque yo dije y punto” es una frase esencial en el vocabulario de un padre y una madre. Pues no es necesario que expliquemos a nuestros hijos todo lo que sucede y lo que puede suceder con lujo de detalles. Excepto cuando sí.

Cuando nuestros hijos son pequeños, es más posible que acepten esta frase si confían en nosotros.  Pero a medida que su sentido complejo de lógica y lingüística comienza a desarrollarse, ellos se sienten más calmados cuando les explicamos las razones de nuestros “nos”. Aunque ellos no tengan el mismo nivel de sabiduría, experiencia e información que tenemos nosotros los adultos sobre un tema o un problema, ellos sí tienen la habilidad que nosotros tenemos, de usar su lógica y examinar si algo tiene sentido o no.

Así que cuando digas a tus hijos “porque yo dije y punto”, asegúrate que no lo estés haciendo para suprimir su voz o porque estás convencido de que tienes una mejor voz que la de ellos porque se darán cuenta y perderán su confianza en ti.

“Porque yo dije y punto” sí tiene su valor, especialmente, cuando nuestros hijos son bien pequeños, pero a medida que comienzan a madurar y a crecer, re-emplaza tu frase favorita con conversación y comunicación abierta y verás la relación entre los dos florecer.

qgmg_reflections_season7_ep25

Aférrate A Tus Hijos

El niño de un doctor tomando clases de karate se cansó de las artes marciales y le dijo al padre que quería dejar de ir a las prácticas. El padre, aunque preocupado de que su hijo deseaba romper su compromiso le dijo, “hijo, te amo, si continúas en karate, pero también te amo si ya no deseas ir más a karate.” Después de unos minutos el hijo dijo, “Papá, llévame hoy a la práctica porque creo que sí deseo ir.”

En el 1998 la revista de Newsweek publicó un artículo con el título: ¿Importan los Padres? Aquí en Lazos de Familia la respuesta a este artículo es un inequívoco. Mientras más apegado un hijo está a sus padres más fácil y efectivo se convierte su papel de crianza. La presencia de un padre y una madre en la vida de sus hijos es entonces clave para que ese hijo se desarrolle a plenitud.  Los padres somos el punto de orientación de nuestros hijos y cuando no estamos presentes en sus vidas y los amamos, incondicionalmente, ellos se sienten perdidos. Piensa en esto, ¿Cómo te sientes cuando no estás junto a las personas que amas? La mayoría me respondería, “me siento perdido o nostálgico.” Imagínate cuánto más un niño o un adolescente que todavía no ha aprendido a navegar el mundo por sí solo. Esto no quiere decir que los hijos no se van a resistir a sus padres, pero como dice el Dr. Gordon Neufel en su libro Aférrate a tus Hijos, el sol no está supuesto a girar alrededor de los planetas, sino los planetas alrededor del sol.

Al final, cuando nuestros hijos estén tratando de decidir si desean ir o no a karate,  hacer la tarea,  botar la basura,  irse a la cama antes de la medianoche; su decisión de hacer lo correcto le será más fácil si primero están propiamente apegados a sus padres para hacer lo que los padres le piden y segundo si sus padres (no sus amigos o la televisión)  son su punto de orientación.

qgmg_reflections_season7_ep13

El Cerebro de un Adolescente

El cerebro de un adolescente no es igual al de un adulto, pero con menos millas como muchos piensan. Las baterías del lóbulo frontal del cerebro de un adolescente no están lo suficientemente cargadas todavía. El lóbulo frontal es la parte del cerebro que nos ayuda a  determinar, “¿será esto una buena idea?” Hmm. A los adolescentes les hace falta una substancia blanca que se llama mielina. La mielina se puede comparar a una batería que no está completamente cargada. Pero si tú eres un padre o una madre de chicos adolescentes no debes aterrorizarte porque en unos años este adolescente comenzará de forma milagrosa a considerar las consecuencias de sus acciones.

Los Adolescentes y la Tecnología

Los beneficios de los teléfonos celulares para los adolescentes son muchos, pero la única forma en la  que pueden cosechar esos beneficios es si los padres están dispuestos a establecer guías y límites. Adolescentes que no reciben supervisión en esta área de sus vidas, terminan sintiéndose ansiosos, distraídos en la escuela, con bajas calificaciones, estrés y privación de sueño. Michael Hausauer, un psicoterapeuta de Oakland, California, ha observado que si los padres no están guiando a sus adolescentes, el “texting” y las demás redes sociales van de una promesa de conexión y compañerismo a la realidad de un adolescente aterrado y expuesto. Es que en las manos de un muchacho que no está recibiendo orientación, el teléfono celular puede convertirse en un arma silenciosa.

Recuerda que a medida que tu adolescente comienza a desarrollar agresivamente su identidad y necesidad de independencia, sus amigos comienzan a tener, considerablemente, más influencia en sus decisiones. Contrarresta esta presión enseñándolos que tienen el poder de decir que no a cualquier mensaje sugestivo, foto o video.

Enseña a tus adolescentes la importancia de la modestia para la imagen personal. Diles que los mensajes y fotografías del pasado pueden ser expuestos públicamente causando mucha humillación en el futuro. Además, debes recordarles que los mensajes de texto no son completamente privados ya que cualquier maestro, padre o director académico puede tener contacto con el teléfono celular de la otra persona (y el tuyo) y ver las fotos. Puedes también advertirles que algunos de estos avances coquetos pueden alcanzar la definición legal de la pornografía infantil.

Si vas a dar a tu hijo un teléfono, instrúyelo a usarlo correctamente. Después de todo no le darías una licencia de manejar sin primero darle lecciones de guiar e instrucción sobre las leyes de tráfico. Si lo instruyes, ese teléfono se convertirá en una herramienta positiva en vez de un arma silenciosa.