La Verdad Sobre la Compatibilidad

No existen dos personas que son iguales. Todos tenemos un intelecto, personalidad e intereses diferentes a los demás. Es debido a estas diferencias que la mayoría de las relaciones románticas sobreviven de una dosis robusta de compromisos diarios. Pero cuando uno en la relación ha perdido la habilidad de tolerar las diferencias e incompatibilidades que existen entre ellos, entonces se acaba el aire y la relación termina. En nuestra historia, Robert se dio cuenta que él no podía vivir una vida entera tolerando el estilo financiero indisciplinado de Grace y Grace no estaba dispuesta a someterse a la disciplina financiera de la que Robert prefiere regirse.

Al contrario de Robert y Grace, cuando las personas alcanzan el nivel de desear vivir en esta tensión por el resto de sus vidas y se casan, es porque ya han determinado, basados en sus interacciones repetidas que sí pueden tolerarse el uno al otro y que las pequeñas inconveniencias y los compromisos diarios valen la pena. Ellos ya saben que en 20 años no van a ser la misma persona que son hoy pues la vida nos cambia a todos, pero aun así están dispuestos a hacer los sacrificios necesarios para llegar a ser algún día almas gemelas.

Tu felicidad emocional, mental y física depende de las decisiones que tomas hoy, especialmente, en el ámbito romántico. Si escoges quedarte con alguien solo porque se llevan bien o con quien compartes sentimientos especiales, encontrarás decepción. Pero si estás dispuesto a crecer y a sacrificarte por ese alguien por quien tienes sentimientos especiales por el resto de tu vida, entonces sabrás que has encontrado algo especial por lo que vale la pena luchar.

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Aprende a establecer metas.

“Algunas relaciones amorosas de la juventud permanecen. Mientras su personalidad madura y tienen más experiencias en la vida, lo que es más importante para usted se clarifica. Toma decisiones basadas en tus metas y no resbales por la pasión pasajera.”

Aprende a establecer metas. Las metas ponen tu mirada en el futuro y te mantienen caminando hacia adelante. Cuando una persona no tiene metas comienza a sentirse atascada. Sentirse atascada es como empujar peñascos que no pueden ser movidos y esto trae frustración. Las metas te ayudan a aceptar las cosas que no puedes cambiar y a maniobrar cuando te sientes como un tronco atorado en el rio. Las metas te ayudarán a ganar tu enfoque mientras las aguas caudalosas del río vienen como avalancha en contra tuya. Las metas no son para competir con amigos o actuar de forma pedante; son solo para mantenerte enfocada. Son como tu canoa privada en el río. Algunas veces, para alcanzar tus metas vas a querer remar rápido en tu canoa, pero otras veces querrás ir despacio y otras veces, simplemente, dejarás que las corrientes te lleven río abajo. Habrá ocasiones en las que tendrás que desviarte para seguir el camino de un arroyo que te lleva a un manantial. Descansa ahí. Pero cuando estés lista para emprender el camino regrésate al río para seguir tus metas.

Cuando la Palabra de Dios habla de metas, usualmente, está haciendo referencia a la meta más importante de todas, “ser como Cristo.” Mientras perseguimos nuestras metas, es importante que busquemos, constantemente, ser transformados mediante la renovación de nuestra mente, para comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta (Romanos 12:1). No es la intención de Dios que una persona se mantenga estancada. Él desea que olvidemos lo que queda atrás y nos extendamos a lo que está adelante prosiguiendo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús (Filipenses 3:12-15).

(Si deseas leer más la importancia de establecer metas ordena el panfleto diseminado por Lazos de Familia: Entre Nosotras).

El amor piensa.

“Una estrategia inteligente de amar toma su tiempo. Primero existe la atracción con límites de intimidad; luego viene la etapa de conocerse mejor y tomar decisiones. Aproveche la oportunidad ahora de hablar a sus hijos sobre estas etapas.”

Al principio en una relación entre adolescentes, uno de los dos va a ser presionado por el otro para progresar rápidamente en la relación y hasta iniciar una intimidad sexual sin primero pensar.  Es bueno hablar con nuestros hijos aun cuando todavía no han iniciado la adolescencia y explicarles la importancia de la progresión saludable y natural en una relación. Debemos también enfatizar que el amor piensa.  

Las relaciones de adolescentes muchas veces van motivadas por percepciones irrealistas, hormonas y necesidades personales. A ninguna de estas tres cosas le gusta armonizar con el cerebro. Sin embargo, cuando las motivaciones no van acompañadas de un poco de cordura y materia gris, terminan desilusionando y confundiendo. Enseña a tu hijo que las mejores relaciones se desarrollan con el tiempo porque es el tiempo lo que permite que dos individuos se conozcan en diferentes dimensiones y situaciones. La mayoría de los atributos negativos de una persona no se hacen evidentes hasta después de 9 o 10 meses de comenzar a conocerse. Mientras mejor se conocen, mejor posibilidad tiene la relación de perdurar.

Para no terminar lamentando una decisión inmadura, enseña a tus hijos a delinear límites claros que separen sus comportamientos y sus emociones.

De por sí somos sordos y ciegos. No podemos ver, y a veces, simplemente, nos rehusamos a ver lo que está en nuestras narices. San Pablo dijo: “teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente” (Efesios 4:18). Es solamente el poder transformador del evangelio que puede abrir nuestros ojos y activar nuestro cerebro a pensar con claridad. No se canse de orar para que Dios transforme su mente y la de sus hijos y abra los ojos de su entendimiento en todas las áreas de su vida (Efesios 1:18).

Es raro el joven que no se obsesiona.

“Si sus hijos se obsesionan con alguien o algo, explore la raíz que los impulsa a pensar tanto en eso. Una obsesión romántica puede cegarlos. Ayúdelos a encontrar y cultivar sus propios intereses, con los que puedan mantener sus mentes ocupadas.”

Es raro el joven que no se obsesiona. Casi todos los padres durante una temporada u otra terminan viendo a sus hijos obsesionándose por algo o por alguien. La obsesión puede ser inofensiva o extrema. Si ves que tu hijo ha desarrollado una obsesión no saludable asegúrate de hablarle sobre la diferencia entre la obsesión y el amor. Entre los puntos más importantes que debes enfatizar es cómo tanto el amor como la obsesión resultan ser emociones muy poderosas y por ello hay que tener cuidado en cuando y como se procede.

El problema es que los programas de televisión, las telenovelas y las revistas muestran incorrectamente a nuestros jóvenes que los síntomas de la obsesión son amor. Esto no es así y nosotros los padres somos los que tenemos que corregir esta mala información diseminada por los medios.  

El amor te permite ser genuino/a, pero la obsesión te hace ver perfecto/a. Nadie es perfecto y actuar de esta manera delante de alguien puede convertirse en algo agotador. El amor acepta las faltas de la otra persona sin permitir que estas faltas lastimen su persona. Mientras que la obsesión esconde las faltas de la otra persona aun cuando estas faltas son de detrimento para la relación. El amor es más que una atracción física, pero la obsesión usualmente es solamente una atracción física. El amor genera energía, pero la obsesión agota. El amor te hace feliz, pero la obsesión te trae celos. Puedes decir a tu hijo/a que en su obsesión es sabio darle tiempo al tiempo para así saber si lo que sienten es amor o una dañina obsesión.

Cuando los hijos desarrollan otros intereses pueden sentirse calmados en vez de agitados mientras descubren e interpretan sus sentimientos. Es importante que descubran los deportes, la fotografía, el arte, la música, etc. para así contrarrestar la agitación que trae una obsesión. Recuerde lo que dice el proverbio: “El alma del perezoso desea y nada alcanza; mas el alma de los diligentes es prosperada” (Proverbios 13:4).

Los hijos vienen con el conocimiento innato de cómo manipular a sus padres.

“¿Le han engañado sus hijos? Ellos conocen muy bien cuál es su debilidad y saben apelar a esto cuando gustan conseguir un capricho personal. Procure cultivar su sueño solo cuando usted este seguro de su motivación.”

Los hijos vienen con el conocimiento innato de cómo manipular a sus padres. Puede estar seguro que de que su hijo sabe lo tiene que hacer para que lo deje en paz o para obtener lo que quiere.

Cierto encanto de parte de sus hijos para salirse con la suya es inofensivo. Pero otras veces no es apropiado. Como cuando su hijo ha demostrado debilidad de carácter en el pasado y ahora quiere hacer algo que le ha prohibido hacer debido a su actitud en una situación similar pasada. O cuando su hijo o hija trata de crear disensión entre tu esposo/a y tú para salirse con la suya.

Un padre debe estar alerta a estos comportamientos porque estos encantos se convierten en manipulación y esta manipulación se convierte en un juego de control. En esencia, su hijo está diciendo que si no haces lo que él dice vas a tener que enfrentarte a su mal comportamiento.

En esta situación el hijo tratará de gritar o intimidar a su padre o madre cuando responde. El padre en vez de gritar y convertir la situación en una pelea sobre quién puede gritar más debe nombrar el problema directamente y con voz calmada decir simplemente: “Me estás tratando de intimidar con ese tono de voz. Este asunto no lo podemos discutir hasta que te calmes.” No diga nada más. Más adelante vuelva a expresar sus deseos sin dar a su hijo la impresión de que está buscando su opinión.

Cuando mis hijos eran pequeñitos y buscaban manipular o buscaban salirse con la suya a toda costa, yo los sentaba en mi falda y les decía que un día no muy lejano cuando cumplieran sus 21 años de edad iban a tener toda una vida para hacer lo que ellos quisieran y que ya yo no podía intervenir. Terminaba esta conversación diciéndoles, “¿No te parece que el día que cumplas 21 años va a ser un día muy divertido?” Por algún motivo inexplicable, esta conversación siempre disminuía el espíritu de rebelión que al momento tenían.

Dios, al hijo que ama disciplina. La razón es que las correcciones de la disciplina son camino de vida y Dios desea que tengamos una buena vida (“y en abundancia”). Por este mismo motivo debemos nosotros también disciplinar a nuestros hijos. El proverbio dice: “Porque el mandamiento es lámpara y la enseñanza es luz y el camino de vida las reprensiones que te instruyen” (Proverbio 6:23). Así que no te desanimes pues estás haciendo un bien a tus hijos cuando te concentras en una disciplina sabia (no airada) que busca hacer de tus hijos discípulos de Cristo. No te olvides que tu hogar debe ser un centro de discipulado.

La individualidad no es Coincidencia

“Dialogue con sus hijos sobre las cualidades que ellos quisieran que su futuro esposo o esposa admire, reconozca y respete en ellos. Un amor inteligente no trata de cambiar solo para conquistar el amor de otra persona.”

La conformidad es lo opuesto a la valentía. Nuestros jóvenes buscan conformarse pensando que así pueden ser más compatibles entre pareja. La conformidad va guiada por el miedo. Nos conformamos porque tenemos miedo al castigo que sigue cuando nos rehusamos a seguir ciertas normas. Entre el castigo que nuestros hijos reciben cuando buscan ser individuales está el de ser ridiculizado, ignorado, aislado o rechazado. Algunos jóvenes no pueden soportar este tipo de castigo de parte de sus compañeros o de su pareja. Cada persona es diferente y como padres no siempre podemos evitar que nuestros hijos reaccionan de la forma en la que reaccionan. Pero sí podemos, desde que son pequeños, enseñarlos a tomar decisiones propulsadas por el amor y no por el miedo. Podemos inculcarles cuando juegan con sus amigos desde pequeños que lo que hacemos debe conllevar amor y respeto propio.  

Podemos hablarles sobre la importancia de la individualidad de sus ideas, esperanzas y sueños y animarlos a no dejarse suprimir por miedo a ser quienes son. Podemos también relucir su individualidad y enseñarlos a desarrollar una piel fuerte. Un amor inteligente no trata de conformarse o cambiar para conquistar a la otra persona; al contrario, hace relucir su individualidad para destacarse del montón.

El llamado del profeta Jeremías muestra, claramente, cómo Dios nos hizo especial y únicos con un llamado específico para nuestras vidas. Dios dice al profeta, “Antes que te formase en el vientre te conocí y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones” (Jeremías 1:5). Jeremías no tuvo que convertirse en un noble o un fuerte, etc. para cumplir su llamado. Dios llamó a este hombre sensible conocido como el profeta llorón para que hablara en las cortes del templo, en el palacio real y en las puertas de la ciudad con el propósito de advertir al pueblo de la cautividad inminente y la destrucción del Templo. Dios, sabiendo que era un hombre sensible, no lo obligó a convertirse en quien no era para darle su comisión, sino que lo usó grandemente y lo escogió para esta tarea aun antes de formarlo en el vientre.

El matrimonio es algo hermoso.

“¿Tiene como misión encontrar su media naranja? Enfóquese en crecer como persona y encamine sus pasos hacia la ruta que le llevara a alcanzar sus metas vocacionales primero. Así cuando llegue al matrimonio se sentirá más realizado y más tranquilo consigo mismo.”

Decir que el matrimonio es lo que nos completa, es decir que nosotros como individuos no estamos operando a un 100% porque nos falta un pedazo, que somos deficientes y nos falta algo que solo otra persona puede llenar. Esto me parece sospechoso.

Un compañero te complementa y que contribuye a tu persona. Esas áreas en tu vida en la que eres débil, esa otra persona es fuerte y abundante. Son tus voceros, tu roca, – te ayudan a ser una mejor persona. Pero para contribuir a una relación es mejor primero buscar crecer personalmente y alcanzar nuestras metas vocacionales y educativas. El matrimonio es algo hermoso. Pero no tienes que estar casado para ser feliz o sentirte completo. Puedes sentirte seguro de quién eres. No te metas en una relación para llenar un vacío, complacer a tus parientes o llenar una expectativa, porque esto solo te llevará a sentirte descontento.

Aunque el matrimonio sí hace completa a una familia, este no es el caso con un individuo. Lo que completa a un individuo es Cristo. Hay que llevar una relación íntima con su Dios para sentirse completo.  Como dice el himno: “Cristo es mi pasión, él es mi recompensa; no hay nadie como él; nada satisfice más; Él es mi porción, el gozo de mi alma; mi esperanza está en él. Así que antes de buscar una relación amorosa, busca desarrollar tu relación con quien debe ser tu todo en todo.

Muchas chicas piensan que un hijo puede salvar una relación.

“Los bebes nos llenan de alegría y gozo. ¿Será por ello el mito de que en ellos encontraremos la salvación para alcanzar una reconciliación entre pareja o llenar un vacío personal? La verdad es que los niños son más felices al nacer en hogares establecidos.”

Muchas chicas piensan que un hijo puede salvar una relación que va decayendo o que puede llenar un vacío personal. Esto es un mito, pues las estadísticas muestran que la mayoría de estos padres se desaparecen de sus vidas y estos niños terminan creciendo sin padre. Cada año un millón más de niños nacen en familias sin padres. Estadísticamente, los hombres jóvenes tienden a estar menos envueltos con sus hijos. Es importante tener en cuenta que el apoyo de la pareja cuando se está criando a un hijo es un elemento esencial para la felicidad.
Además de no tener padre, los hijos nacidos en estas circunstancias también terminarán siendo víctimas de un elenco rotativo de cuidadores de niños. Desafortunadamente, los efectos colaterales emocionales, sociales y financieros asociados con la inestabilidad de la familia y los padres solteros, son profundos.

Como padres debemos hablar con nuestros hijos y destruir estos conceptos místicos que están llenando sus cabezas contrarrestando esos pensamientos con la verdad que nos muestran las ciencias sociales de que el mejor contexto para un hijo es nacer en una familia donde existe el compromiso del matrimonio.
La Biblia dice que, “Dios creó al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó (Génesis 1:27). En el contexto de la familia, los dos son necesarios si vamos a hacer nuestro hogar un centro de discipulado. Es el conjunto de la madre y el padre lo que muestra a los hijos la naturaleza completa de Dios. Donde uno falla, el otro se levanta y viceversa. Entre los dos se complementan y no permiten que en el hogar falte la ternura, la protección, las carcajadas, la firmeza y la lista continúa. Un género tiene características que al otro le falta y Dios lo quiso así para que hubiese interdependencia mutua entre padre y madre. Cuando las cosas las hacemos como Dios las diseñó, existe mucha más posibilidad de éxito, aunque la realidad presente nos engaña. No confíes en tus circunstancias o trates de manipular a alguien, esta no es la voluntad soberana de Dios para tus hijos futuros.

Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón.

“Procure conocer a la persona por lo menos 3 meses antes de comprometerte a un noviazgo más duradero. Conózcale en todos los contextos: la iglesia, la familia, el trabajo y la comunidad. Entre en una relación con los ojos bien abiertos”.

Cuando primero conocemos a alguien es imposible saber quién es en realidad por lo que, naturalmente, basamos nuestra primera impresión en su apariencia física.  Esta primera impresión con el tiempo y la variedad de contextos en las que nos encontramos va madurando gracias a la revelación personal que ocurre entre los dos. Una relación que se desarrolla naturalmente, resulta ser mucho más fuerte que las que se desarrollan bajo la presión sexual con sus percepciones irrealistas manejadas por hormonas o por necesidades personales.

Es por esta razón que debemos establecer límites claros y mantener los ojos bien abiertos cuando conocemos a alguien y deseamos comenzar una relación romántica con él/ella. Es difícil separar el corazón de la cabeza cuando nos enamoramos, pero el verdadero amor piensa.

Proverbios 4:23 dice “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él emana la vida.” Del corazón emana la vida por lo que debemos guardarlo como un soldado guarda el tesoro que le ha sido encomendado. Como guardas de este tesoro, procedemos con cautela y si este está bajo ataque, lo cubrimos pues tenemos que rendir cuentas al que nos lo ha encomendado.

Se Vale Soñar

Mi padre fue un hombre de visión. Durante mi niñez ni un solo día pasaba sin que nos sentáramos juntos a hablar sobre nuestra visión y planes para el futuro. Él se deleitaba no solo escuchando nuestras aspiraciones y contándonos las suyas pero también proveyendo los recursos necesarios para que lográramos nuestros sueños. A mi hermana mayor la puso en clases de música porque su deseo era convertirse en una compositora y artista; a mi otra hermana le daba el lugar prominente, dejándola sentarse junto a él durante eventos importantes porque ella tenía aspiraciones de liderato y así a cada uno desde la mayor hasta la menor nos inspiraba a tener una visión y a perseguirla con creatividad y perseverancia.

Es por eso que una de nuestras metas en Lazos de Familia es ayudar a los estudiantes a desarrollar aspiraciones personales y familiares. Nuestro deseo es que todo estudiante desarrolle la habilidad de mirar más allá de sus circunstancias actuales y ponga su vista en el futuro.  Sabemos (por experiencia propia) que una persona que tiene la habilidad de imaginar y soñar su futuro puede alcanzar sus metas académicas, relacionales, y profesionales. Tu visión debe brotar de tus sueños y deseos y de lo que buscas cosechar de la vida.

Algunas veces pasamos la vida entera poniendo pedazos de un rompe cabeza con piezas que no caben correctamente. Las personas que han creado una visión para sus vidas saben bien a donde poner las piezas porque ya han visto la imagen final aunque no haya sido por medio de la vista ordinaria.

Cuando no forjamos nuestra propia visión estamos permitiendo que otros dirijan el curso de nuestras vidas. Deja que tu visión genere energía y entusiasmo para tu futuro y no permitas que los contratiempos de ahoguen, te desanimen, o te desilusionen. Aférrate a tus metas. No dejes de soñar. Recuerda las palabras de Dios a Judá que son especialmente aptas para esta ocasión: “Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes- afirma el Señor- planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza” (Jeremías 29:11).  Mira hacia adelante positivamente y no te amedrentes de los pasos que tienes que tomar para hacer tus sueños una realidad.

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Metas = Futuro

Dejar el futuro a la suerte no es una estrategia. Tengo un cuñado que vive a la orilla del rio de Jarabacoa en la Republica Dominicana y cuando los niños quieren ir a nadar en el rio, él le amarra una soga alrededor de la cintura. El rio parece calmado pero es muy impredecible. Él ha tenido que halar esa soga en más de una ocasión. La vida es como un rio y nuestras metas son esa soga que nos mantendrá en el sendero correcto en caso de un desastre o cuando se nos hace difícil pasar. Cruzar el rio sin ayuda de un salvavidas o una soga no es buena idea; como tampoco es una buena idea proceder sin metas.

Sin metas no existe la garantía de que vas a llegar hacia donde te diriges.

Imagínate una escalera con diez escalones enumerados comenzando desde abajo con el cero hasta llegar al paso número diez  el más alto. La cima de la escalera representa la mejor vida que uno puede tener y el paso más bajo representa la peor.

Esta escalera se llama la Escalera de Cantril y se ha convertido en un instrumento muy útil diseñado por un psicólogo pionero en el área de la opinión pública y las encuestas. Los científicos sociales y encuestadores han estado utilizando este instrumento por los últimos 45 años para determinar y medir las expectativas de una persona.

Permíteme usarla contigo cuando te pido que pienses en tus metas.

¿En qué escalón estás en cuanto a tus metas educativas? ¿Estás al principio en el primer escalón (comenzando) o ya vas adelantado por el séptimo escalón? ¿Y tus metas relacionales? Si  me fueras a dar una lista de tus metas, ¿podrías poner cada una en un escalón?

Piensa en cada área de tu vida y determina donde estas hoy y hacia donde te diriges. ¿Y en cinco años en que escalón piensa que vas a estar?

Te estoy dando este instrumento y esta actividad para que tomes tiempo y comiences a pensar seriamente en tu futuro ya que aprender a establecer metas es importante. Las metas ponen tu mirada en el futuro (en el escalón #10) y te mantienen caminando hacia adelante, subiendo aunque sea poco a poco.

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¿Desean un Futuro Juntos?

Nuestra cultura está obsesionada con que haya química en una relación romántica. Sin embargo, para tener una relación feliz, el carácter de una persona y su disposición a sacrificarse por la otra persona, a medida que la relación progresa,  es más importante que la química. La química no puede ser lo único que buscan tener en común  porque una vez te cases; cada fin de semana, cada día de fiesta, cada mañana y cada noche va a estar marcada por esa relación. No es que estemos en contra de la química, pero sí es importante tener en cuenta que en la vida real existen muchos matrimonios que, inicialmente, fueron propulsados por una química fuerte que ahora absorbe toda la energía emocional de la pareja mientras que otros matrimonios basados en mucho más ahora generan entusiasmo y alegrías en sus vidas juntos. El Doctor Scott Stanley dice que la disposición que tiene una persona de  sacrificarse por la otra es un buen indicador para el que busca determinar si existe posibilidad de compromiso a largo plazo en una relación o no (claro esto no incluye ser humillado y arrastrado por los caprichos del otro). El sacrificio (y no la química) es considerado un tipo de inversión en la relación. Una inversión que una persona está dispuesta a hacer cuando está considerando la posibilidad de un futuro juntos.

El autor Gary Thomas dice en su libro Búsqueda Sagrada: “La persona con la que te cases es la última persona que vas a ver en las noches antes de acostarte. La primera que ves en la mañana cuando te levantas. Sus palabras te traerán aliento o desaliento, su sentido del humor te hará reír de placer o llorar de vergüenza. Su cuerpo te traerá placer o te provocará pánico. Sus brazos te abrazarán o te golpearán. Su presencia será un bálsamo que sana o un recordatorio de lo que pudo ser.”

Mantén las minucias del diario vivir en mente cuando te hagas la pregunta, ¿Deseo tener un futuro junto a esta persona? y determina si él/ella está dispuesto a invertir en la relación.

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