Escoge Bien.

Aproveche los problemas como una oportunidad para enseñar y hablarle a los hijos sobre cómo reducir los riegos de tomar malas decisiones románticas y de la estrategia inteligente del amor.”

Durante los dos años que trabajé como maestra de un prescolar, me acostumbré a decir una y otra vez, “¡Escoge bien!”. Siempre daba opciones a los niños para que escogieran entre merienda, juegos, actividades, amigos y hasta comportamiento. Ellos sabían que una vez escogían una merienda o un amigo para hacer un proyecto no había forma de volverse para atrás y cambiar de parecer. Se lo decía también cuando se peleaban entre sí, porque si yo los tenía que separar porque uno empujó al otro, etc., entonces iban a tener que hacer sus proyectos solos (una tortura para un niño de 3 o 4 años).  Por eso siempre les decía: “¡Escoge bien!”

Estas mismas palabras se las repito a mis tres hijos que hace tiempo dejaron atrás su etapa prescolar. Porque durante toda la vida tenemos que tomar decisiones comenzando con lo que vamos a comer, si nos vamos a ejercitar, si vamos o no a seguir las sugerencias de amigos insensatos, si vamos a gastar nuestro dinero en ‘chucherías’ o lo vamos a ahorrar para algo especial, si vamos a hacer la tarea con ahínco para sacar buenas calificaciones o vamos a actuar con negligencia y la lista continúa…

En la vida tenemos que tomar muchas decisiones y mientras más decisiones inteligentes tomamos más felices somos. Si estamos acostumbrados a tomar decisiones inteligentes cuando tengamos que escoger entre una encrucijada romántica estaremos más aptos a formular una estrategia inteligente. Esto no es una garantía, pero sí es una buena guía para seguir.

Jesús nos advirtió en el Sermón del Monte cuán difícil escoger bien puede ser para un cristiano cuando dijo: “entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida; y pocos son los que la hallan” (Mateo 7:13-14). El camino estrecho no es muy popular, pero al final lleva a la vida. Enseñemos a nuestros hijos a escoger bien para que cuando sean adultos no se empeñen en entrar por la puerta ancha.

Es importante tomar una decisión

El dicho del psicólogo Jean Paul Sartre, “las personas están condenadas a ser libres” de repente comienza a tener sentido cuando nos vemos obligados a tomar decisiones que nos hacen sentir divididos.

Felipe se ha hecho una meta de ir tras una carrera de medicina con todas las fuerzas de su ser, pero el también ama a su madre y desea acompañarla en sus momentos difíciles.

No todas las decisiones pueden ser tomadas por medio de un proceso de categorización en el cual uno ejerce una formula mental para llegar al resultado correcto. Las decisiones difíciles son usualmente un proceso emocional que termina haciéndonos sentir paralizados. Las emociones, nos guste o no, juegan un gran papel en nuestra habilidad de escoger entre dos encrucijadas y muchas veces el instinto es una mejor guía que la comparación interminable entre dos opciones de igual peso.

Lo importante es tomar una decisión y no pasar una vida entera en incertidumbre. Una vez esa decisión es tomada no pierdas tiempo deseando haber escogido la otra opción. La vida no es simple por lo que uno nunca va a sentirse libre de sentimientos de culpa cuando se toman decisiones como estas. Pero el que después de haber decidido hacer algo comienza a perder tiempo deseando regresar al momento de la encrucijada para escoger diferente está malgastando su tiempo, su vida, sus emociones, y sus recursos.

¿Y tú? ¿Cuál es tu encrucijada? ¿Entre que dos cosas te sientes obligado a escoger en este momento de tu vida? Toma una decisión basada en fe y no en miedo y sigue hacia adelante sin mirar atrás.

Reflexion_S5E2

Cuando te encuentras frente a una encrucijada

El dicho del psicólogo Jean Paul Sartre, “las personas están condenadas a ser libres” de repente comienza a tener sentido cuando nos vemos obligados a tomar decisiones que nos hacen sentir divididos. Columbo necesita un buen trabajo, pero él también ama a Jenny y sabe que los conflictos entre ella y su suegra resultan ser insoportables.

No todas las decisiones pueden ser tomadas por medio de un proceso de categorización en el cual uno ejerce una formula mental para llegar al resultado correcto. Las decisiones difíciles son, usualmente, un proceso emocional que termina haciéndonos sentir paralizados. Las emociones, nos guste o no, juegan un gran papel en nuestra habilidad de escoger entre dos encrucijadas y, muchas veces, el instinto es una mejor guía que la comparación interminable entre dos opciones de igual peso.

Lo importante es tomar una decisión y no pasar una vida entera en incertidumbre. Una vez esa decisión es tomada, no pierdas tiempo deseando haber escogido la otra opción. La vida no es simple por lo que uno nunca va a sentirse libre de sentimientos de culpa cuando se toman decisiones como estas. Pero el que después de haber decidido hacer algo comienza a perder tiempo deseando regresar al momento de la encrucijada para escoger diferente, está malgastando su tiempo, su vida, sus emociones y sus recursos.

¿Y tú? ¿Cuál es tu encrucijada? ¿Entre qué dos cosas te sientes obligado a escoger en este momento de tu vida? Toma una decisión basada en fe y no en miedo y sigue hacia adelante sin mirar atrás.

QGMG_Reflections_Season7_Ep58

La Decisiones difíciles y el Tejedor Maestro

¿Alguna vez has visto un tapiz hindú? Estos pertenecen a una larga tradición en el textil, que se remonta a milenios. Con telas de gran calidad y colorido, un tejedor maestro continúa la incesante industria del tejido y en su trabajo desborda una riqueza incomparable de historia, cultura, paciencia y perseverancia.

En su libro, El Tejedor Maestro (The Grand Weaver) Ravi Zacharias describe la práctica arcaica después de observar a un maestro de este arte en su trabajo.  Ravi compara el arte de un tejedor maestro al trabajo que Dios mismo hace en nuestras vidas para convertirnos en su gran diseño. ¡Qué tan diferente viviríamos nuestras vidas y cuán diferentes serían nuestras decisiones si entendiéramos que cada dimensión de nuestras vidas_ de lo feliz a lo trágico a lo tedioso_ forma parte de un precioso diseño en el cual no existe un hilo mal enhebrado! Nuestros triunfos, nuestras derrotas, nuestras creencias tienen mayor significado si decidimos tener una actitud diferente en la forma en la que contemplamos nuestras vidas.

Es cierto que las decisiones que tomamos afectan nuestras familias, pero la peor decisión que podemos tomar es pretender que nuestras decisiones diarias no tienen un impacto eterno. Si tomamos nuestras decisiones con el peso de su impacto en mente, lo haríamos con más reverencia hacia la vida. Por lo que cuando nuestras decisiones se hacen difíciles y hasta imposibles, nuestra mejor decisión es buscar sabiduría en oración. Más que nada, la oración te ayuda a ver tu propio corazón y cómo este se alِínea al de Dios. No importa si la respuesta es directa o indirecta, el resultado siempre es la fabricación de un corazón que no se olvida que otros dependen de él. Cuando las decisiones se hacen con la eternidad en mente y en busca humilde de la voluntad de Dios, el Gran Tejedor termina construyendo un hermoso tapiz de rica complejidad y al final podremos ver la convergencia del estampado de todo lo que hemos hecho y las decisiones que hemos tomado convertirse en un gran diseño.

QGMG_Reflections_Season7_Ep46