No te des por vencida

Una mujer educada tiene conocimiento, confidencia propia, y la información para ser una mejor madre cuando el tiempo llegue, una mejor empleada, y una mejor ciudadana. Puede que dudes de ti misma ahora, pero si continúas aprendiendo y educándote, mejorarás tu perspectiva propia. Te sorprenderás de ver cómo la educación te hace sentir en control de tu vida. Mientras más educación obtienes, más productiva serás en el trabajo y mejor será tu salario.  La mayoría de las personas descubren que la productividad, apreciación y remuneración trae satisfacción. Una educación tendrá efectos duraderos en la calidad de tu vida.

La educación también te ayudará a desarrollar tu habilidad de pensar crítica y lógicamente. Esto es importante para tener éxito en el clima económico y político de nuestro tiempo. Vale la pena mencionar que una mujer educada puede convertirse en un agente de cambio para otros mejorando así nuestra sociedad.

Descubrirás un profundo sentido de identidad y orgullo mientras progresas en tus estudios. No tengas miedo de aprovecharte de todas las oportunidades que la educación te ofrece y verás cuán ingeniosa eres cuando combinas tus talentos con tus estudios. Tus estudios te ayudarán a desarrollar la capacidad de apreciar la belleza de tu medio ambiente, aprender empatía, y entender a tu comunidad.

Cuando no te sientas motivada o cuando los obstáculos se amontonan en tu contra, descansa si deseas, pero no te rindas. No permitas que las desilusiones te destruyan. Luchar contra libros, tareas, tiempo y otros obstáculos te parecerá extraño al principio, pero verás que tu esfuerzo será recompensado.

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Restaura la confianza perdida

¿Recuerdas el cuento del pastorcillo que grito “lobo” “lobo” tantas veces que al final los campesinos no vinieron a rescatarlo? A si mismo al ir tras el engaño y la venganza terminamos perdiendo la confianza de nuestros seres queridos.

El que desea desarrollar relaciones fuertes que perduran tiene que tener una cualidad esencial y esta es ser DIGNO DE CONFIANZA. Este es el fundamento de la integridad. El que tiene un familiar o un conyugue que no es digno de confianza no tiene seguridad emocional o tranquilidad. Cuando una persona nos traiciona nos sentimos rechazados. Lo cual trae dolor y ansiedad y la inhabilidad para algunos de poder confiar de nuevo. Sin confianza no podemos apegarnos, entregarnos, o tomar riesgos.  Cuando la confianza es quebrantada existe traición y la traición trae a nuestras vidas ansiedad, inseguridad y dolor.  Infidelidad en el matrimonio no es la única forma de traición. Familiares y amigos pueden también traicionarnos.

Para restaurar la confianza perdida se necesita construir la relación de nuevo peldaño a peldaño. Reconstruyéndola con promesas no quebradas, con votos, con compromiso, con fidelidad; un trabajo arduo que requiere determinación. La familia de Mel y todos los que como ellos han sido víctimas de la maldad de alguien deben primero buscar sanidad personal antes de tratar de reparar la relación. Pero al final todos debemos perdonar para no llenar nuestro corazón de resentimientos que amargan el alma. El que perdona no está justificando la traición sino que está tomando control de su salud emocional.

Restaurar la Confianza Perdida

El que desea desarrollar relaciones fuertes que perduran, tiene que tener una cualidad esencial y esta es ser DIGNO DE CONFIANZA. Este es el fundamento de la integridad. El que tiene un familiar o un cónyuge que no es digno de confianza no tiene seguridad emocional o tranquilidad. Cuando una persona nos traiciona nos sentimos rechazados. Lo cual trae dolor y ansiedad y la inhabilidad para algunos de poder confiar de nuevo. Sin confianza no podemos apegarnos, entregarnos o tomar riesgos.  Cuando la confianza es quebrantada existe traición y la traición trae a nuestras vidas ansiedad, inseguridad y dolor.  Infidelidad en el matrimonio no es la única forma de traición. Familiares y amigos pueden también traicionarnos.

Para restaurar la confianza perdida se necesita construir la relación de nuevo, peldaño a peldaño. Reconstruyéndola con promesas no quebradas, con votos, con compromiso, con fidelidad; un trabajo arduo que requiere determinación. La familia de Mel y todos los que como ellos han sido víctimas de la maldad de alguien, deben primero buscar sanidad personal antes de tratar de reparar la relación. Pero al final, todos debemos perdonar para no llenar nuestro corazón de resentimientos que amargan el alma. El que perdona no está justificando la traición, sino que está tomando control de su salud emocional.

Re-Establecer la Confianza Perdida

Ganar la confianza de un ser querido de nuevo, después de una traición es una de las acciones más difíciles que puede emprender un ser humano. Esto resulta ser cierto ya sea la relación una de carácter romántico, relacional, laboral, paternal o maternal. Una madre que abandona a su hijo en su niñez o, simplemente, debido a sus circunstancias tiene que dejarlo a cargo de otro adulto, puede tener sus razones, pero para el hijo esto es un abandono y todo abandono sabe a traición.

Es por eso que cuando se está tratando de re-establecer la confianza perdida con un hijo/a no es el tiempo de irse a parrandear con amores. Estos momentos son críticos si la persona intenta seriamente reanudar la relación.

Angélica debe continuar evaluando el carácter de Felipe hasta asegurarse que es afable con su hija, además de ser un buen ejemplo y una fuente de apoyo para ella. Si Felipe va en serio, el entenderá que Angélica ha escogido velar por el bienestar de su hija y que la mejor solución para ellos es el matrimonio. Según el Concilio de Investigación de Familias, los niños que viven con padres casados, aunque uno de ellos no sea su padre biológico, crecen con más seguridad y estabilidad y con menos riesgo de abuso infantil.

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