El amor piensa.

“Una estrategia inteligente de amar toma su tiempo. Primero existe la atracción con límites de intimidad; luego viene la etapa de conocerse mejor y tomar decisiones. Aproveche la oportunidad ahora de hablar a sus hijos sobre estas etapas.”

Al principio en una relación entre adolescentes, uno de los dos va a ser presionado por el otro para progresar rápidamente en la relación y hasta iniciar una intimidad sexual sin primero pensar.  Es bueno hablar con nuestros hijos aun cuando todavía no han iniciado la adolescencia y explicarles la importancia de la progresión saludable y natural en una relación. Debemos también enfatizar que el amor piensa.  

Las relaciones de adolescentes muchas veces van motivadas por percepciones irrealistas, hormonas y necesidades personales. A ninguna de estas tres cosas le gusta armonizar con el cerebro. Sin embargo, cuando las motivaciones no van acompañadas de un poco de cordura y materia gris, terminan desilusionando y confundiendo. Enseña a tu hijo que las mejores relaciones se desarrollan con el tiempo porque es el tiempo lo que permite que dos individuos se conozcan en diferentes dimensiones y situaciones. La mayoría de los atributos negativos de una persona no se hacen evidentes hasta después de 9 o 10 meses de comenzar a conocerse. Mientras mejor se conocen, mejor posibilidad tiene la relación de perdurar.

Para no terminar lamentando una decisión inmadura, enseña a tus hijos a delinear límites claros que separen sus comportamientos y sus emociones.

De por sí somos sordos y ciegos. No podemos ver, y a veces, simplemente, nos rehusamos a ver lo que está en nuestras narices. San Pablo dijo: “teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente” (Efesios 4:18). Es solamente el poder transformador del evangelio que puede abrir nuestros ojos y activar nuestro cerebro a pensar con claridad. No se canse de orar para que Dios transforme su mente y la de sus hijos y abra los ojos de su entendimiento en todas las áreas de su vida (Efesios 1:18).

Los hijos vienen con el conocimiento innato de cómo manipular a sus padres.

“¿Le han engañado sus hijos? Ellos conocen muy bien cuál es su debilidad y saben apelar a esto cuando gustan conseguir un capricho personal. Procure cultivar su sueño solo cuando usted este seguro de su motivación.”

Los hijos vienen con el conocimiento innato de cómo manipular a sus padres. Puede estar seguro que de que su hijo sabe lo tiene que hacer para que lo deje en paz o para obtener lo que quiere.

Cierto encanto de parte de sus hijos para salirse con la suya es inofensivo. Pero otras veces no es apropiado. Como cuando su hijo ha demostrado debilidad de carácter en el pasado y ahora quiere hacer algo que le ha prohibido hacer debido a su actitud en una situación similar pasada. O cuando su hijo o hija trata de crear disensión entre tu esposo/a y tú para salirse con la suya.

Un padre debe estar alerta a estos comportamientos porque estos encantos se convierten en manipulación y esta manipulación se convierte en un juego de control. En esencia, su hijo está diciendo que si no haces lo que él dice vas a tener que enfrentarte a su mal comportamiento.

En esta situación el hijo tratará de gritar o intimidar a su padre o madre cuando responde. El padre en vez de gritar y convertir la situación en una pelea sobre quién puede gritar más debe nombrar el problema directamente y con voz calmada decir simplemente: “Me estás tratando de intimidar con ese tono de voz. Este asunto no lo podemos discutir hasta que te calmes.” No diga nada más. Más adelante vuelva a expresar sus deseos sin dar a su hijo la impresión de que está buscando su opinión.

Cuando mis hijos eran pequeñitos y buscaban manipular o buscaban salirse con la suya a toda costa, yo los sentaba en mi falda y les decía que un día no muy lejano cuando cumplieran sus 21 años de edad iban a tener toda una vida para hacer lo que ellos quisieran y que ya yo no podía intervenir. Terminaba esta conversación diciéndoles, “¿No te parece que el día que cumplas 21 años va a ser un día muy divertido?” Por algún motivo inexplicable, esta conversación siempre disminuía el espíritu de rebelión que al momento tenían.

Dios, al hijo que ama disciplina. La razón es que las correcciones de la disciplina son camino de vida y Dios desea que tengamos una buena vida (“y en abundancia”). Por este mismo motivo debemos nosotros también disciplinar a nuestros hijos. El proverbio dice: “Porque el mandamiento es lámpara y la enseñanza es luz y el camino de vida las reprensiones que te instruyen” (Proverbio 6:23). Así que no te desanimes pues estás haciendo un bien a tus hijos cuando te concentras en una disciplina sabia (no airada) que busca hacer de tus hijos discípulos de Cristo. No te olvides que tu hogar debe ser un centro de discipulado.

Nunca hables de los demás en frente de tus hijos.

“El costo de correr el chisme es difamar la integridad de otros, algo que puede ocasionar mucho daño. Por lo tanto, ¡cuide su lengua!”

La lengua tiene el poder de iniciar un terremoto devastador con tan solo decir unas pocas palabras agudas y sarcásticas. Repetir un chisme es como enviar 800 voltajes por cables de 100. La destrucción que esto causa lleva ramificaciones y termina siendo triplicada a lo largo de una vida.

Casi nunca nos proponemos a correr chismes para causar daño. Usualmente, es la cualidad de entretenimiento lo que tanto nos atrae al chisme. Pero también es porque pensamos que somos mejores que los demás pues el chisme es una forma sutil de exhibir nuestro orgullo porque “no somos como ellos” o “no hacemos lo que ellos hacen”. La tercera razón puede ser admiración y la cuarta envidia.

Qué puedes hacer para combatir el chisme:

  1. Nunca hables de los demás en frente de tus hijos.
  2. Si tus hijos comienzan a hablar mal de sus maestros, amigos, etc.; en vez de continuar el chisme, enfatiza que es triste lo que a su amigo, maestro, etc. le está pasando y que puede ocurrirle a cualquiera.
  3. No compres revistas de chismes o mires programas de televisión que propaguen el chisme de los famosos (especialmente en frente de tus hijos).
  4. No condenes a los que chismean; simplemente no te unas a la conversación.
  5. No comiences chismes con tu pareja; mejor hablen de cómo pueden mejorar la relación entre ustedes dos.
  6. Si vas a repetir algo, nunca lo hagas con un espíritu vengativo.

Proponte en tu corazón mantener tu integridad rehusándote a ser parte del grupo que busca difamar la integridad del otro.

Adán y Eva disfrutaban de la creación de Dios y el paraíso donde Él los había puesto. Sus vidas estaban llenas de amor y tenían intimidad con Dios. No les faltaba nada. Estaban completos. Dios les había dicho que todo era para ellos. Que podían disfrutar y regocijarse en tanta belleza, pero del árbol del bien y del mal no debía comer.

Escuchar a Dios y obedecerle no necesita ser seguido por una discusión. Pero Satanás hizo, exactamente, eso: estableció una discusión con la mujer: ¿Con que Dios les ha dicho que no coman de todo árbol del huerto? y ella en vez de huir, le siguió la corriente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer más del fruto del árbol que está en medio del huerto Dios dijo no deben comer, ni lo debemos tocar pues si lo hacemos moriremos. Como Eva no huyó de la serpiente, sino que se puso a conversar con ella, la serpiente, que era la más astuta de entre todos los animales del huerto, la convenció de que si comían del árbol no morirían, sino que ella y su esposo serían iguales a Dios. Ella comió y el mal entró al mundo. Claro que no murieron, instantáneamente, pero hubo una muerte espiritual entre el hombre y Dios donde ya no podían tener más intimidad. Su desobediencia causó todo el dolor que la raza humana ha vivido. Nosotros sus descendientes hemos heredado su naturaleza pecaminosa. ¡Gracias le damos a Dios por enviar a su hijo para comprar nuestra salvación! ¡De otra manera, hubiésemos estado perdidos para siempre!

Pocas conversaciones tienen tanta consecuencia como la conversación entre la serpiente y Eva. La serpiente buscó el momento más apropiado y estableció una mala conversación con la primera mujer. Ella en vez de cortar la comunicación, decidió continuarla y se dejó engañar de la serpiente. Ahora, recuerda este versículo, cuando entablamos malas conversaciones erramos y se corrompe nuestra fe. Mejor huye a Dios y pídele que te ayude a mantener tu boca intacta, libre de conversaciones dañinas.

Tapar el sol con un dedo

“Para muchos padres, es difícil aceptar los errores de los hijos. Investigue bien las acusaciones antes de negarlas, para así evitar el ciclo dañino.”

Un familiar cercano una vez me hizo una advertencia sobre un mal comportamiento que él vio en mi hijo. Mi primera reacción fue la de enojarme con él porque, según mi criterio, él estaba inventando y reflejando en mi hijo lo que él era o había vivido en su niñez. Después de que mi ira inicial pasó, me puse a pensar en cómo el futuro podría terminar si yo, por lo menos, no consideraba la advertencia que me estaba dando. Así que me revestí de humildad y entablé una serie de conversaciones y acciones preventivas con mi hijo. Mi familiar y yo nunca nos pusimos de acuerdo en los detalles de lo ocurrido, pero sí sé que gracias a su advertencia, mi hijo ha recibido más entrenamiento y enseñanza en un área de su desarrollo que yo había descuidado.

Es difícil y hasta casi imposible para un padre aceptar acusaciones de los demás hacia sus hijos sin primero estallar. Pero es importante de no “tapar el sol con un dedo”. Trate de ponerse neutral e investigar bien lo ocurrido, no para que se vuelva vindicativo hacia su hijo, sino para ayudarlo a corregir su camino con amonestación sabia.

¡Cuántas veces me he sentido deficiente ante la tarea de corregir y disciplinar a mis hijos! Problemas y situaciones enigmáticas se presentan y no sé cómo confrontarlas.  Pero he descubierto estos últimos 19 años que la clave está en la oración. Si en vez de alborotarme y perder mis estribos, me pongo de rodillas y busco dirección de mi Padre Celestial termino recibiendo una sabiduría para encarar la situación que de otra forma nunca hubiera encontrado. Los padres tenemos un llamado y un privilegio muy grande de parte de nuestro Señor para criar a nuestros hijos en disciplina y amonestación del Señor (Efesios 6:4). Pero también somos humanos y tenemos recursos muy limitados. Esta falta de recursos es parte de la voluntad de Dios, pues debido a estas limitaciones nos vemos obligados a depender de El para todo.

Al que le gusta ser independiente y liberado no le va a gustar ser un padre o una madre cristiana ya que para criar a hijos en la disciplina y amonestación del Señor necesitamos ser absolutamente dependientes del que en contraste con nosotros, tiene recursos ilimitados. Así que la próxima vez que te sientas deficiente, incapaz, torpe, confundido ante las acciones de tus hijos, da gracias a Dios que te tiene, exactamente, donde te quiere: dependiendo de él en una actitud de fe.

No te des por vencida

Una mujer educada tiene conocimiento, confidencia propia, y la información para ser una mejor madre cuando el tiempo llegue, una mejor empleada, y una mejor ciudadana. Puede que dudes de ti misma ahora, pero si continúas aprendiendo y educándote, mejorarás tu perspectiva propia. Te sorprenderás de ver cómo la educación te hace sentir en control de tu vida. Mientras más educación obtienes, más productiva serás en el trabajo y mejor será tu salario.  La mayoría de las personas descubren que la productividad, apreciación y remuneración trae satisfacción. Una educación tendrá efectos duraderos en la calidad de tu vida.

La educación también te ayudará a desarrollar tu habilidad de pensar crítica y lógicamente. Esto es importante para tener éxito en el clima económico y político de nuestro tiempo. Vale la pena mencionar que una mujer educada puede convertirse en un agente de cambio para otros mejorando así nuestra sociedad.

Descubrirás un profundo sentido de identidad y orgullo mientras progresas en tus estudios. No tengas miedo de aprovecharte de todas las oportunidades que la educación te ofrece y verás cuán ingeniosa eres cuando combinas tus talentos con tus estudios. Tus estudios te ayudarán a desarrollar la capacidad de apreciar la belleza de tu medio ambiente, aprender empatía, y entender a tu comunidad.

Cuando no te sientas motivada o cuando los obstáculos se amontonan en tu contra, descansa si deseas, pero no te rindas. No permitas que las desilusiones te destruyan. Luchar contra libros, tareas, tiempo y otros obstáculos te parecerá extraño al principio, pero verás que tu esfuerzo será recompensado.

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Una buena educación

Es importante que nuestros hijos reciban una buena educación pero es aún más importante es buscar estar libre de deudas y vivir en paz como pareja. El dinero es una de las causas más comunes de fricción en un matrimonio y la razón primordial de muchos divorcios. No permitamos que el dinero se convierta en el dueño y señor y el “destructor” de nuestros matrimonios. Aprendamos a perdonar y a movernos juntos hacia adelante como pareja. Su matrimonio es más preciado que todo el oro del mundo y juntos pueden conquistar muchos si no todos los obstáculos que se les presenten. No permitan que el dinero les robe la paz y la devoción que se sienten el uno al otro. Guarden su corazón del poder que el dinero buscar tener sobre ustedes; háganlo su esclavo, no su jefe.

La forma en la que manejamos nuestro dinero es el mayor legado que podemos dejar a nuestros hijos, no el dinero en sí como muchos piensan. Si aprenden a manejar bien el dinero están enseñando a sus hijos la importancia del control propio en el frenesí de esta sociedad y la paz que viene cuando vivimos bajo un presupuesto. El entendimiento y los sentimientos que un niño tiene sobre el dinero tendrán un gran impacto para su futuro. Tomar decisiones sabias financieras es tan importante como escoger un buen candidato matrimonial o la carrera ideal. Pero si ustedes no les enseñan (con palabras y hechos), nadie lo hará.

Hagamos lo más difícil que se puede hacer en esta sociedad, liberémonos de la esclavitud del dinero y la división que toda esta polémica trae a nuestra relación más sagrada. Hagamos sacrificios, aprendamos a ejercitar el control propio, perdonemos a nuestras parejas y a nosotros mismo por errores cometidos y marchemos hacia adelante. Que tu resolución este nuevo año sea la de alcanzar harmonía financiera con tu pareja.

Retomando los Estudios Universitarios

Los aprietos financieros hacen que los planes hacia el futuro parezcan ridículos. Pero existen formas en las que una madre joven como lo es Jennie pueda regresar a la universidad en busca de un título que la puede ayudar a abrirse puertas para una futura profesión. Esto es importante porque estudios han demostrado que la sociedad se beneficia cuando una mujer se educa.

Lo primero que Jenny tiene que hacer es escoger la universidad más razonable, económicamente, en su distrito y cómo ella aun no tiene un bachillerato puede aplicar para ayuda financiera. Después de escoger la universidad o el centro vocacional donde desea asistir, ella debe llenar la aplicación de FAFSA. Esta aplicación la ayudará a determinar el costo de su educación. Debido a que Jennie ya tiene dependientes con sus dos bebitos y Columbo y ella no tienen mucho ingreso, su aplicación de FAFSA debe darle una buena ayuda tomando el préstamo más mínimo posible.

Si tus hijos son muy pequeños y todavía necesitan cuidado, espera hasta que hayan cumplido sus cuatro añitos y comiencen la escuela. Esto aliviará la necesidad de pagar por cuidado de niños. Durante el tiempo de esper, puedes explorar otras vías de estudios como la educación vía online donde puedas permanecer en casa usando la computadora a horas más flexibles como cuando los niños toman la  siesta, etc.

Lo importante es recordar que son equipo y entre los dos deben hacer lo que será de beneficio para la familia aunque tengan que retrasar los planes. ¡Gracias a Dios que retrasar o acomodar los planes no significa que haya que cancelarlos!

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