Lo hecho, hecho está.

“Cuando los hijos defraudan a los padres, la situación pueda dar un giro destructivo. Una conversación abierta le permitirá obtener los detalles necesarios para resolverla.”

La culpabilidad que sienten los padres modernos se hace muy evidente cuando los hijos defraudan a los padres. Los padres, de inmediato, asumen que fallaron en su crianza. Comienzan a cuestionar si han sido demasiado estrictos o demasiado permisivos. Este sentimiento de culpabilidad no es fructífero. Si no aprendemos a usarlo a nuestra ventaja, termina siendo un sentimiento destructivo para nosotros y para nuestros hijos.

Algunas veces tenemos que admitir: “Lo hecho, hecho está.” No estamos sugiriendo que los padres desarrollen una actitud indiferente hacia las acciones de sus hijos, pero sí sugerimos que tomen el sentimiento ingrato de culpabilidad y lo usen como un arma para reactivar la relación con los hijos. Podemos permitir que estos sentimientos de culpa actúen como la guía que nos ayuda a pedir perdón y ser sincero con nuestros hijos. La culpabilidad nos puede convertir en seres más sensibles y la sensibilidad abre la puerta a una relación que había sido cerrada anteriormente. Es esta sensibilidad lo que ahora puede ayudarnos a obtener los detalles de lo ocurrido en una atmósfera más liviana para resolverla.

Lo que estamos sugiriendo es contraproducente a lo que la mayoría de nosotros aprendimos de niños. Pues es muy posible que nuestros padres nos hayan cerrado la puerta cuando nosotros una vez los defraudamos. Pero cerrar la puerta solo confirma el sentimiento de culpabilidad que sentimos y no resuelve nada. Este es el momento crucial de dejar de hablar para comenzar a escuchar. Pero debemos convertirnos en personas que escuchan con humildad. Esta humildad que emana de la sensibilidad que hemos adquirido debido al enfoque correcto de nuestro sentido de culpabilidad, cautiva el corazón de nuestros hijos y conduce a una verdadera reconciliación.  

Todos somos culpables de hacer mal o de fallar una que otra vez, aunque nos esforzamos por hacer el bien. Pero la Biblia dice: “Ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu” (Romanos 8:1). Este verso es impactante porque sugiere que no importa cuáles sean nuestras imperfecciones, Dios no nos cierra la puerta o nos condena por ser imperfectos, él usa nuestra culpabilidad e imperfección para que haya reconciliación entre nosotros y Dios. Caminemos entonces en el Espíritu y busquemos ser la clase de padres que no cierran la puerta a sus hijos, sino que emulan la bondad del Padre Celestial extiendo justicia y misericordia sin importa cuáles sean sus infracciones.

Eviten echarse la culpa!

“Eviten echarse la culpa. Apóyense el uno al otro. Trabajen como equipo al enfrentar las crisis que los hijos les puedan ocasionar.”

Las parejas de hoy en día tienden a ser hijos-centrados. Ponen mucho énfasis en las acciones y reacciones de sus hijos. Entonces, cuando el hijo comete un error se echan la culpa el uno al otro y se sienten agraviados directamente. Lo correcto es poner retaguardias en la relación de pareja para cuando la crisis llegue puedan sobre pasarla juntos. Estudios sociales han confirmado que un vínculo fuerte entre los padres es la base de una familia feliz. Esto es porque una relación fuerte de pareja provee seguridad para los hijos. Así que en vez de sucumbir al tipo de crianza que busca la felicidad del hijo más que la de la pareja, disminuya el estrés que está poniendo sobre sus hijos y busque trabajar como equipo con su pareja, especialmente, ante las crisis que se presentan.

Otros estudios también muestran que existe una correlación directa entre la relación de una pareja y el bienestar de los hijos. Si los hijos no ven la conexión entre sus padres, estos tienden a mostrar depresión y ansiedad.  Los hijos de padres que saben trabajar en equipo y tienen una relación fuerte, también tienden a ser menos manipulativos y egoístas. Cuando los padres trabajan en equipo, los hijos aprenden a respetar a otros y a respetarse a sí mismo.

Como si todo esto fuera poco, otros estudios han comprobado que padres que pelean, excesivamente, en frente de sus hijos crean a hijos con traumas que son difíciles de sobrepasar una vez estos se convierten en adultos. Así que trabajen en equipo; pónganse de acuerdo detrás de puertas cerradas y cuando se enfrenten a sus hijos salgan con un frente unido.

La historia más famosa de padres divididos la encontramos en Génesis 25 con la familia del segundo patriarca, Isaac y su esposa Rebecca.   La división entre los padres abre lugar a un conflicto entre los hijos gemelos, inigualado, en toda la Biblia. Hubo un punto en el cual Rebeca se vio forzada a separar a sus dos hijos de forma drástica para que uno no le quitara la vida al otro, ayudando al menor a escapar de la ira de su hermano enviándolo en un largo viaje. El significado de este conflicto es demasiado profundo para ser explicado en un párrafo, pero sí me pregunto: Cuál hubiera sido el resultado si Isaac y Rebeca hubiesen tenido el versículo de I Pedro 3:8 exhortándolos: “Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables.” O la exhortación de Pablo en Filipenses 2:2 “Completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa.” Estos versículos deben ser memorizados y practicados por parejas de casados para que juntos enfrenten sus tareas de padre y madre dando así a sus hijos una gran ventaja sobre otros y bendiciones que alcanzarán hasta la generación mil.

“El niño que más necesita amor es el más indeseable.”

“Imponga consecuencias firmes y razonables si sus hijos ocasionan un daño. Si la intención fue maliciosa o desafiante, procure explorar la raíz del desafío.”
Seguramente, ha escuchado el dicho de que “el niño que más necesita amor es el más indeseable.” Mientras más desafiante se pone un hijo; más amor, comprensión y firmeza necesita. La firmeza está relaciona a las consecuencias que usted imponga a sus hijos por los daños que haya ocasionado.
Desafortunadamente, un padre puede empeorar las cosas en una de dos maneras. Primeramente. con el estilo de su personalidad y segundo, con la estrategia que escoge cuando disciplina. Un padre, por ejemplo, con una personalidad controladora, le quita las opciones a sus hijos cuando comienza a ser demandas constantes de su tiempo y a “ladrar” órdenes quitándole así su independencia. Este tipo de crianza tan estricta hace que su hijo ejerza su deseo de independencia de forma negativa y comience a exhibir señales de rebelión. Por el otro lado, un padre permisivo puede darse, fácilmente, por vencido cuando su hijo se queja o resiste corrección. En este caso el hijo comienza a convertirse en un manipulador por excelencia. La buena noticia es que si el padre reconoce que su personalidad exhibe características de que es, excesivamente, estricto o, excesivamente, permisivo puede superarse si se esfuerza por el bien de los hijos.
La segunda forma de empeorar las cosas es cuando el padre escoge un tipo de disciplina que no es igual a la infracción que ha sido cometida. Por ejemplo, quitar a su hijo el privilegio de su teléfono por el fin de semana puede ser un castigo demasiado extremo si la infracción fue que se le olvidó colgar la toalla después del baño. Así que imponga consecuencias razonables cuando sus hijos ocasionan daño o exhiben comportamientos no deseables. Cuidándose de que lo que está haciendo lo está haciendo con amor, compresión y firmeza.
La raíz de la palabra disciplina es discipulado. La razón por la cual disciplinamos a nuestros hijos es porque deseamos que se conviertan en discípulos de Cristo: “El mandamiento es una lámpara, la enseñanza es una luz y la disciplina es el camino a la vida” (Proverbios 6:23). El que no disciplina con amor, comprensión y firmeza, no está haciendo discípulos. El que disciplina con ira y manipulación está contribuyendo así a la muerte espiritual de sus hijos. Así que discipline a sus hijos como nuestro Padre celestial nos disciplina a nosotros.

Respondiendo a los Hijos con Firmeza

“¿Cómo puede usted responder con amor cuando sus hijos lo decepcionan? No los proteja. Amarlos es dejarlos ser responsables.”

No es lo mismo responder que reaccionar. Muchas veces reaccionamos en vez de responder, pues asumimos que nuestros hijos son perfectos y nunca van a ir en contra de nuestra voluntad o instrucción. Otras veces hacemos lo opuesto y cuando el hijo se rebela o termina haciendo algo que va en contra de nuestros principios, después de reaccionar con enojo nos convertimos en apoyadores. Reaccionar con ira, gritos o enojo es una decisión emocional que no va acompañada de lógica, pero apoyar la falta sin corregir, o permitir que el hijo se atenga a las consecuencias de sus acciones es también un acto ilógico.

Es mejor responder; dar una respuesta o una solución con cordura, amor y firmeza para que haya una resolución. Cuando los hijos hacen cosas que nos decepcionan, nos sentimos obligados a reaccionar con gritos, amenazas e insultos. Todas estas reacciones emocionales terminan siendo absurdas al final, pues solo conducen a una rotura más grande de la relación entre padres e hijos. Si la situación es muy explosiva, puedes decir lo siguiente: “Lo que me estás diciendo es impactante; ahora mismo no sé qué decir o cómo reaccionar. Permite que piense las cosas por unas horas para que hablemos más adelante, calmadamente. ¿Te parece?” Usa las próximas horas para desintoxicarte de tu ira y regresar al lugar de cordura en el cual tu hijo necesita encontrarte. Responder con amor, gracia y firmeza es la tarea más difícil que tendrás como padre, pero al final, el resultado será más fructífero. Puedes por ejemplo decir, “He pensado bien las cosas y primero quiero que sepas cuánto te quiero y cuánto desearía que hayas tomado una decisión diferente. Pero lo hecho, hecho está. Ahora vamos a salir adelante y vamos a enfrentar las consecuencias de nuestras decisiones. Yo voy a estar aquí para darte apoyo mientras tú enfrentas esta situación precaria con toda la valentía que yo sé que tienes.”

Muchas veces olvidamos reaccionar medidamente delante de nuestros hijos. Pero la iglesia está compuesta de familias y usted es el jefe de su familia, por lo que es el pastor de las ovejitas que viven en su hogar. Su reacción, entonces, no debe ir acompañada de enojo o de apatía. Si no sabe cómo responder a sus hijos con firmeza y amor a la misma vez, pida a Dios que le de sabiduría y él se la dará abundantemente y sin reproche (Santiago 1:5). Aun si sus hijos no asisten a la iglesia con usted o se han desviado del camino, debe recordar que el amor es benigno (I Corintios. 13:4).

Relación entre Padres e Hijos.

“Cuando los hijos cometen graves errores y se avergüenzan de sus malas decisiones, es importante que hablen con sus padres. Fomente una relación de confianza para que lo busquen en momentos decisivos.”
Desarrollar una relación de confianza con los hijos comienza desde la cuna cuando los vínculos de apego comienzan a formarse. Es aquí que el niño primero aprende que puede depender de sus padres cuando está angustiado. A medida que van creciendo, la disciplina apropiada y los límites que se establecen continúan fortaleciendo esos vínculos, pues el jovencito se da cuenta que la disciplina y los límites han sido establecidos para su protección.
El niño, que ahora se ha convertido en adolescente, debe siempre sentir la presencia de sus padres. Saber que están ahí para amarlo, aceptarlo y guiarlo aun cuando las cosas no van bien, disminuye la depresión y la inseguridad. Mientras más tiempo un adulto pasa con su hijo más apto está el hijo a tomar riesgos. Es importante que tus hijos sepan que estás siempre disponible por si te necesita.
Cuando un hijo está en un aprieto, lo que más necesita es el apoyo de sus padres. Si se ha sentido apoyado en situaciones menos emergentes, entonces, tendrá la valentía de buscarlos en sus momentos decisivos. Nunca es tarde para comenzar a ser un padre más efectivo. Una vez los años de entrenamiento hayan pasado, los padres deben esforzarse en amar y escuchar más que disciplinar y advertir para que la relación entre ellos no se estanque, sino que pueda seguir creciendo.
Cuando estamos en aprietos, Dios quiere que corramos hacia él, pues él es nuestro padre celestial. Él es el padre perfecto y solo él puede rescatarnos. Si queremos ser buenos padres terrenales debemos estar en contacto directo con nuestro padre celestial, de otra forma el trabajo se nos hace agobiante e iremos de fracaso en fracaso. En Malaquías 3:17 Dios nos dice, “Y serán para mí especial Tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actué; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve.” Procura ser el tipo de padre terrenal que recuerde a sus hijos el amor y la misericordia del padre celestial.

La Actitud Negativa

“A veces suceden cosas con la que no estamos de acuerdo. En vez de ser pesimistas, démosle una oportunidad a las personas. Podemos influenciar a otros para bien o para mal”.

Sea honesto consigo mismo/a. ¿Cuál fue la última vez que descartó una idea o desechó la opinión de alguien en su vida debido a su pesimismo? ¿Por qué es el pesimismo una fuerza tan negativa en medio de su familia? ¿Cómo podría mejorar su actitud y su disposición ante circunstancias y opiniones con las que difiere?

Nuestra disposición negativa se hace visible en nuestro lenguaje verbal, corporal y facial y puede ser contagioso. Si su familia deriva mucho negativismo de parte de su lenguaje verbal, corporal o facial, ellos no van a enfrentar la vida con optimismo.

Pida a un amigo que le ayude a evaluar su actitud. Escriban juntos algunas palabras que lo describan y lo qué puede hacer para mejorarla.

Satanás trata de pintarnos una escena sombría cuando las cosas no suceden como esperábamos. Pero Dios está presente en cada detalle de nuestras vidas, por lo que reaccionar negativamente no es beneficioso en nuestro crecimiento espiritual. Cuando las circunstancias lo desanimen lleve sus inquietudes al Señor en oración. Ese tiempo de oración le ayudará a corregir su actitud y a reemplazar la negatividad por agradecimiento. Ore junto al salmista cuando se entenebrezcan sus pensamientos y diga: “¿Por qué te abates, oh alma mía y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aun he de alabarle, Salvación mía y Dios mío” (Salmo 42:5).  La clave es, entonces, no mirar hacia los lados y mucho menos mirar dentro de nosotros; sino hacia arriba. Mantengamos nuestros ojos en Cristo, el autor y consumador de la fe y encontraremos significado en la situación más sombría.

¿Tiene Futuro tu Relación?

Las relaciones saludables son esenciales y en varios artículos previos hemos hablado sobre como evitar caer en la trampa de un sin vergüenza. Pero en esta ocasión, vamos a explorar más la idea de la compatibilidad en una relación donde existe potencial para un futuro juntos y donde ya se ha establecido que la persona que estamos considerando es emocionalmente saludable.

En una relación donde existe potencial, muchas diferencias pueden remediarse, pero existen tres puntos que deben permanecer firmes:  El compromiso mutuo, la visión que tienen de su futuro, y los valores espirituales que compartirán.  Para evaluar estos tres puntos hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Deseas casarte y comprometerte a una sola persona por el resto de tu vida? ¿Y tu pareja desea lo mismo?
  • ¿Deseas tener hijos? ¿Y tu pareja desea lo mismo?
  • ¿Tienen compatibilidad espiritual?

Primero, tanto tu como tu pareja deben estar seguros de que los dos están listos para la exclusividad y el compromiso. Si uno desea exclusividad y el otro no, probablente es que el otro está explorando otras opciones. Donde no hay compromiso, no va a haber éxito. El compromiso es un ingrediente esencial en una relación. Cualquiera que se entrena para un maratón sabe que el entusiasmo inicial mengua y es el compromiso y la dedicación lo que mantendrá al atleta dedicado a llegar a la meta. Sin compromiso mutuo, una confianza genuina nunca va a desarrollarse y la intimidad no podrá surgir.

El segundo punto, tiene que ver con la visión que los dos tienen de la vida y del futuro. Cuando uno de los dos renuncia a su sueño de tener una familia para satisfacer al otro, el final es inevitablemente catastrófico. Uno de los dos va a terminar infeliz e insatisfecho con su decisión.  Los niños necesitan el apoyo y el amor de ambos padres para desarrollarse de forma saludable. Los dos deben estar dispuestos a asumir esta responsabilidad. Si está claro que la persona con la que estás no desea hijos, pero tú sí, es mejor hacer como hizo Robert en nuestra historia y terminar la relación.

Tercero, tanto tu como tu pareja deben tener compatibilidad espiritual para tener un matrimonio exitoso.  La compatibilidad espiritual va a influenciar la calidad de tu matrimonio más que ningún otro factor. El matrimonio en su esencia es una relación espiritual, por lo que la compatibilidad espiritual es esencial para que haya éxito. Cuando los valores espirituales difieren tienen metas y expectativas conflictivas, no se ponen de acuerdo sobre los valores que van a enseñar a sus hijos, tienen un círculo de amigos diferentes, y tienen dificultad comunicándose y resolviendo conflictos

Si tu relación no va a ninguna parte, entonces termínala ahora. De otra forma, terminarás viviendo en una relación sin compromiso, y por ende sin intimidad, ni confianza para compartir su visión para el futuro, ni armonía espiritual.  Esta es una receta de desastre.  Pero si en cambio, ambos están de acuerdo en estos tres puntos, juntos podrán enfrentar al futuro con expectativa y esperanza.

QGMG_Reflections_Season8_Ep07

¿Tuviste un padre ausente?

Desde que se comenzó a documentar la historia humana, los análogos históricos han revelado que las personas imperfectas son mas probables a críar personas imperfectas. Entre estas injustas imperfecciones una de la más lamentables de esta generación es la falta de padres en los hogares.

La mitad de los bebés primogénitos en los Estados Unidos son de madres solteras; un 40 por ciento de matrimonios (por primera vez) terminan en divorcio exponiendo a sus hijos a crisis y pérdida; más de 7 millones de niños viven con un padre (o madre) con problemas de alcohol y drogas, y una de cada cuatro familias es afligida con alguna enfermedad mental. Estas estadísticas nos demuestran la cantidad de familias que están sufriendo, como los chicos de nuestra historia con el resentimiento de haber crecido con un padre ausente. Pues no existe mayor herida que el abandono de un padre.

¿Qué han hecho las millones de víctimas de las estadísticas mencionadas ante la realidad de vivir sin padres o con unos padres imperfectos?  La mayoría se aferra a malos recuerdos y viven sus vidas recordando memorias hirientes. Pero aferrarse a esos recuerdos y vivir una vida basada en memorias destructivas es ponerse a riesgo de autodestrucción y podria exponer a sus hijos a un peligro similar al que ellos vivieron.

Si deseamos liberarnos de esa carga generacional, es necesario cortar de raíz y ajustar los cimientos donde estamos construyendo nuestra familia. Para mejorar estos cimientos, el primer paso es perdonar. Empecemos por perdonarnos a nosotros mismos y todo aquello que consideramos responsable de lo que nos ha tocado vivir. Despues, es necesario perdonar a nuestros padres por su abandono, por su crueldad, o por habernos mentido. Cuando perdonamos las faltas de nuestros padres no estamos acallando el pasado sino reclamando el futuro. Porque es solo cuando perdonamos que nuestros propios hijos son bendecidos con padres sanos que conocen la misericordia y desean la integridad.

No existe mayor regalo para un hijo que un padre sano. La sanidad interior solo puede existir si hay perdón. El perdón escolta nueva esperanza para la generación futura. Acepta que tu padre fue imperfecto. Perdónalo. Y tu, busca ser diferente.

QGMG_Reflections_Season8_Ep06

Nuestra Personalidad en la Redes Sociales

Es muy fácil crear una persona diferente en las redes sociales a la persona que somos en realidad. He conocido los dos casos: Las personas que son exactamente iguales en línea o en persona y los que son completamente diferentes.

Tu imagen en las redes sociales es la manera como te presentas y te perciben las personas en las redes. Por esta razón, no puedes dejarte impresionar instantáneamente por alguien a quien acabas de conocer en línea. La persona que uno conoce en línea debe ser asesorada para ver si es verdaderamente genuina.

Cuando uno busca ver la autenticidad de una persona tiene que ver mas allá de su perfil en las redes sociales. Especialmente durante esta era de explotación sexual donde la mayoría de los traficantes humanos seducen a sus víctimas pretendiendo ser admiradores enamorados. Estamos en una época donde uno de cada cinco niños y adolescentes, entre 10 a 17 años, recibe solicitación sexual no deseada vía internet.

He aquí varias sugerencias de la Fundación Global de la Comunidad para padres de adolescentes y niños que pueden ayudar a sus hijos a detectar a predadores sexuales o personas con malas intenciones:

  1. No usen nombres o fotografías sugestivas
  2. Si alguien te está halagando “en línea” ponte alerta y desconéctate de inmediato
  3. No hables con nadie que quiera adentrar en tu vida personal
  4. Ten en cuenta que la gente no es siempre lo que dice ser
  5. No intentes reunirte con alguien que conociste en la red
  6. Ceunta a tus padres o a un adulto de confianza si tienes un problema

No hay nada malo en presentar lo mejor de ti para impresionar a alguien, pero sí en crear una persona falsa que no existe en la vida real solo para atrapar a un inocente. Mantén los ojos abiertos y no caigas en la trampa.

QGMG_Reflections_Season8_Ep05

Amigos con Beneficios

Si viste la película Amigos con Beneficios con Justin Timberlake y Mila Kunis sabrás que este tipo de arreglo no es posible. En la película como en la vida real llevar la relación al próximo nivel sin primero ser una pareja exclusiva solo trae complicaciones. La idea de este tipo de relación es involucrarse sexualmente con alguien que uno ya conoce sin apegarse de forma emocional.  Pero el que inventó este estilo de relación de “amigovios” no entiende la ramificación científica de nuestros cuerpos y nuestras almas.  Dos personas que dicen ser solo amigos pero tienen relaciones sexuales, van a crear un apego el uno al otro. La razón tiene nombre y se llama oxitocina. La oxitocina es la reacción química que el cuerpo libera cuando una persona se apega a otra. Las madres las liberan por toneladas cuando dan a luz a su bebé y a medida que crece su relación con el/ella. Pero esta también se produce cuando dos personas se besan y tienen cercanía física, así culmine o no en relaciones sexuales.  Pero para ser claro, el acto sexual es lo que sella el contrato. Una vez sostengan relaciones sexuales, las personas están atrapadas el uno con el otro como un pececito en el anzuelo de un pescador.

Somos seres sociales, psicológicos, biológicos y espirituales. Nuestra biología demanda que lo que sucede en la mente y la vida social tenga un efecto químico y neurológico en el cuerpo. Como la oxitocina acelera el apego y la confianza que uno desarrolla con otro, entonces es mejor no invoucrarse sexualmente con una persona descarada como lo es Tony en nuestra historia.

Estudios demuestran que, en promedio, las mujeres tienen un sistema más robusto de apego que los hombres. Por lo que son las que más sufren cuando sus “amigovios” comienzan a mostrar su lado feo.

La mejor forma de evitar salir lastimada por el engaño de un hombre descarado, es alejarse a la primera señal de su mala intención. Si alguien se te acerca para ser amigos con beneficios, mejor dile lo que decía mi abuela a los que no eran bienvenidos, “¡Aléjate, San Alejo!”

QGMG_Reflections_Season8_Ep04

La armonía financiera puede tomarnos toda una vida

Las conversaciones sobre dinero fácilmente pueden convertirse en un campo de batalla. Y es que en asuntos de dinero, casi nunca nos ponemos de acuerdo. Esto se debe mayormente a nuestras diferencias en personalidad, valores financieros traspasados, hábitos, y experiencias. Se puede decir que vivimos en mundos diferentes marcados por creencias opuestas.  Resulta que establecer una comunicación saludable y desarrollar un plan financiero que funcione a pesar de nuestras diferencias no es tan fácil como suena. Hay a quienes les toma una vida entera juntos antes de superar sus diferencias, pues lo que funciona para uno no siempre funciona para el otro.

Para la mayoria, nuestros padres no nos enseñaron a hablar de dinero abiertamente, lo que hace esta montaña aún más difícil de escalar. ¿Quién desea hablar con su pareja sobre sus malos hábitos financieros? No muchos. La falta de honestidad sobre este tema puede ser como una coraza para cubrir sentimientos de vergüenza, culpabilidad, y ansiedad que nos provoca nuestra manera de manejar el dinero.

Si te encuentras en medio de una guerra similar recuerda que es más importante para una persona sentirse escuchada y comprendida que lograr un acuerdo entre los dos.

El dinero puede convertirse en un vehículo de crecimiento personal y emocional. No importa cuál sea el tema, toda pareja desea: un lugar seguro donde pueda conversar con su pareja y que puedan profundizar sus vínculos emocionales. El tema del dinero no es una excepción. Si nuestra pareja nos acepta y está dispuesta a ayudarnos de forma empática con nuestras deficiencias, podemos tomar más riegos con nuestras emociones y al final alcanzar más intimidad.

Cuando veas a tu pareja en un estado destructivo financiero tienes que tomar una decisión. ¿Vas a convertir tu hogar en una zona de guerra donde se hieren verbal y emocionalmente hasta llegar a la corte para una separación permanente o vas a amar en las buenas y en las malas y buscar la ayuda necesaria apoyandose mutuamente para mejorar su manejo de dinero, y por ende, su relación?

Recuerden que su relación es más importante que todo el oro del mundo.

QGMG_Reflections_Season8_Ep03

El Psicópata Encantador

Los seres humanos tenemos la tendencia de confiar en extraños y desconfiar de amigos y familiares. Por eso es que los padres hacen tanto énfasis advertir a sus hijos pequeños sobre los peligros que un extraño puede presentar. Un adolescente, por ejemplo, sale del cine y se mete al carro con un extraño que acaba de conocer en el teatro por primera vez, pero no confía en las advertencias de su madre de no salir con extraños que conoce solo por internet.

Es posible que la indiferencia a las advertencias de los padres pongan al individuo en manos de un psicópata. Los psicópatas existen en toda raza, cultura, y estilos de vida.  Su meta es manipular y engañar a las personas, como parte de su estilo de vida. Son difíciles de identificar porque son como camaleones. Quien no los reconoce se convierte en su víctima. Los psicópatas son tan difíciles de identificar que dejan varias victimas a su paso.

Para el ojo bien entrenado, las coberturas del camaleón se hacen visibles cuando este comienza a mostrar anormalidad social. Este de naturaleza es impulsivo, irresponsable, superficial, egoísta, grandioso, no muestra empatía o arrepentimiento verdadero por sus decisiones impulsivas y dañinas, es manipulador, y sus emociones son superficiales.  Pero para el ingenuo estas señales no se hacen obvias y cualquiera puede caer en su trampa por eso un psicólogo los ha nombrado el “psicópata encantador”.

Toma tiempo para incluir en tus conversaciones diarias con tus hijos las anécdotas de experiencias personales o de amistades y familiares que han sido enredados por las palabras de uno de esos “psicópatas encantadores”. Explícales cuál es su juego y cómo pueden escapar de sus encantos. Enséñales a establecer límites y a hacerse respetar. Sobre todo, muéstrale con tu ejemplo cuales son las características de una relación saludable y como deben ser tratados por la persona que aman.

QGMG_Reflections_Season8_Ep02

 La Desaparición de un Niño

Cuando yo tenía 7 años, mis hermanas y mi prima decidieron escaparse en una aventura que las llevaría al otro lado de la ciudad sin la aprobación de ningún adulto. Mi mamá pensaba que las chicas se habían quedado en casa de mis tíos, y mis tíos pensaban que ellas estaban en mi casa. Esa noche cuando los adultos se juntaron en la iglesia, se dieron cuenta de que las chicas no estaban ni en su casa ni en la nuestra. Inmediatamente notificaron a la policía y se organizó un grupo de búsqueda. Los que tenían autos fueron a todos los lugares donde pensaban que podían estar. Los demás, hicieron llamadas telefónicas a todos los conocidos y amigos. Justo cuando estaban a punto de llamar a la guardia nacional, las chicas aparecieron en el lugar más inesperado. Esas horas nocturnas de búsqueda fueron horas espantosas para mi madre y mi tía. Gracias a Dios, esta aventura insensata terminó bien para mis hermanas y mi prima, pero este no siempre es el caso para miles de chicas que desaparecen diariamente sin dejar rastros.

Es espeluznante para los padres ver noticias sobre la desaparición de un menor.  De los desaparecidos, existe la posibilidad de que hayan sido secuestrados. La mayoría de los niños secuestrados han sido tomados por un familiar o una persona asociada con ese niño. Solo un 25% de los secuestros son perpetrados por extraños. La mayoría de esos secuestros son perpetrados por hombres y la mayoría de sus víctimas son chicas adolescentes. Desafortunadamente, la mayoría de esas niñas terminan como víctimas del tráfico humano.

El problema es grave. Solo en el Bronx de New York, más de una docena de chicas han sido reportadas desaparecidas en los últimos dos años y se sospecha que muchas hayan terminado en el cartel de la prostitución.

Como padres existen varias pautas que podemos seguir para procurar la seguridad de nuestros hijos.

  1. Haz prioridad las medidas de seguridad “en línea” que tu adolescente o niño usa. Esto incluye el uso de la computadora, el teléfono celular, el acceso a los video juegos que son en vivo, las redes sociales etc.
  2. Limita los lugares que tus hijos pueden visitar sin supervisión. Provee supervisión en lugares públicos como el mall, cines, parques, baños públicos, y las actividades como vender algún producto de puerta a puerta.
  3. Investiga los antecedentes de niñeras o vecinos que van a cuidar a tus hijos.
  4. Como los niños tienden a confiar en las personas que conocen sus nombres, no pongas sus nombres en su ropa, mochila, o loncheras.
  5. Enseña a tus hijos a defenderse o inscríbelos en una clase de defensa personal. Las clases de defensa personal enseñan a los chicos, y tambien a los adultos, a defenderse y cuidarse en una variedad de situaciones.

Siempre hay peligro al acecho, pero esta realidad no debe abrumarnos; busca ser prudente y enseña a tus hijos a serlo también y no te olvides de ponerlos en las manos de Dios para que su gracia y protección los acompañen todos los días de su vida.

QGMG_Reflections_Season8_Ep01

Crea un verdadero impacto

Las personas que de haber venido de nada comienzan a dar de sus recursos y tiempo lo hacen porque sienten gratitud y deuda por todo el bien que han recibido. Este grupo de minorías selectas se han convertido en baluartes de su comunidad.

Ellos desarrollan una pasión intensa de ayudar a las personas y transfieren su pasión a todos los que los rodeaban. El que da su tiempo y recursos para el beneficio de su comunidad no lo hace solo para embellecer su resume o sentirse satisfecho con su vida, aunque estos beneficios adicionales no son malos, pero lo hace mayormente porque cree que sus servicios enriquecen y mejoran las vidas de las personas a las que sirven y ellos son beneficiados gracias a su sacrificio. No lo hacen porque son buenos, lo hacen porque han recibido tanta bondad que su copa rebosa.

¿Y tú? ¿Estas lleno de gratitud? ¿Has recibido tanto que estás dispuesto a convertirte en una fuente de bendición para todos los que te rodean?  El mundo te necesita. Recuerda, nadie es inútil en este mundo que alivie el peso de otro.  Da de tus recursos, tiempo, energía, y esfuerzos. Tus familiares, amigos, y vecinos, hasta el extraño que te pasa por las calles necesita de tu tiempo, servicio, y dinero; da amabilidad, gracia, y perdón.

Para ser filántropo no necesita ser rico. La Doctora Alicia La Hoz nos recuerda como en el 1995, Oseola Mccarty, quien se ganó la vida lavando ropa a mano dono en su retiro $150,000 para apoyar la educación universitaria de estudiantes de pocos recursos. Cualesquiera sean tus circunstancias puedes dar y servir. Cualquiera puede escribir objetivos y metas. Pero vivir una vida que crea un verdadero impacto es mucho más difícil. Escoge la última y dejaras un gran legado.

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Un consejo: Piensa

Crecí escuchando una canción que ahora hasta considero jocosa. La cantante Rocio Jurado se oía con una voz mal humorada enunciando las siguientes líricas: “Ese hombre que tú ves ahí, es un gran necio, un estúpido, engreído, egoísta, y caprichoso, un payaso vanidoso, inconsciente y presumido, falso, malo, rencoroso que no tiene corazón. Lleno de celos ni razones ni motivos, como el viento impetuoso, pocas veces cariñoso, inseguro de sí mismo, insoportable como amigo, insufrible como amor.”

¿Les parece que este hombre era un necio, un patán, un sin vergüenza?

Conozco varias personas que terminan con un corazón destrozado después de haberse enamorado de alguien que luego resultó ser un patán. ¿Te ha pasado? ¿Alguna vez le has entregado tu corazón a alguien que luego lo pisoteó y lo menosprecio haciéndote sentir ridícula y enojada como está claro se siente la artista que interpreta esta canción?

Nada puede evitar que terminemos con el corazón destrozado después de una relación tal pero si podemos tomar algunos pasos para evitar ser víctimas responsables de hombres jactanciosos como estos.

Lo primero es establecer límites claros y mantener los ojos bien abiertos cuando conocemos a alguien y deseamos comenzar una relación romántica. Es difícil separar el corazón de la cabeza cuando nos enamoramos pero el verdadero amor piensa. Antes de dar tu corazón y tu cuerpo, piensa. Recuerda que del corazón emana la vida por lo que debes guardarlo.

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