Algunas injusticias no pueden ser reparadas de forma adecuada aun cuando la persona haya perdonado a su ofensor. Si un borracho mató a un hijo, el perdón no hace que ese hijo vuelva a vivir. El perdón, aunque difícil, es posible, pero la reconciliación y la reparación no siempre lo son. En ciertos casos, las heridas son tan profundas que no existe remuneración que pueda reponer lo perdido. Entendemos, sin embargo, que aunque la reparación genuina no está atada al perdón, esta sí puede ser una posibilidad a la que no debemos cerrarnos.

La reconciliación es la restauración de la relación después de que la ira y el dolor han disminuido y después de que el proceso del perdón ha sido completado.

La reconciliación es un proceso de la misma forma en la que el perdón es un proceso. Cuando la confianza ha sido quebrada, el proceso de reconciliación se convierte en uno, que aunque largo, vale la pena buscar tanto y cuando el ofensor esté verdaderamente arrepentido. Si el ofensor muestra verdadera señal de un corazón contrito, entonces, vale la pena dar a la relación una segunda y hasta una tercera oportunidad.

En el proceso de reconciliación la persona herida debe establecer límites y definir los pasos que se van a llevar a la restauración cuidándose de no cometer acciones represalias en el camino. Steve Cornell del “Gospel Coalition” nos da siete señales de cómo saber si la persona está realmente arrepentida y la reconciliación vale la pena:

  1. ¿Acepta la persona responsabilidad completa por sus acciones?
  2. ¿Está la persona dispuesta a rendir cuentas ante los demás?
  3. ¿Ha puesto la persona un fin a su mal comportamiento o las acciones asociadas con este?
  4. ¿Ha desistido la persona de adoptar una actitud defensiva por haber hecho lo que hizo?
  5. ¿Ha dejado de descartar o minimizar su comportamiento hiriente?
  6. ¿No se siente resentido cuando la persona herida tiene dudas?
  7. ¿Está dispuesto a hacer restitución cuando es necesario?

El famoso profesor Lewis Smedes decía, “se toma una persona para perdonar, pero dos para reconciliarse”.  Una relación restaurada es un faro de esperanza en una sociedad donde existen tantas relaciones quebrantadas. Atrévete a ser ese faro.

Temporada 7 Episodio 3

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