El que desea desarrollar relaciones fuertes que perduran, tiene que tener una cualidad esencial y esta es ser DIGNO DE CONFIANZA. Este es el fundamento de la integridad. El que tiene un familiar o un cónyuge que no es digno de confianza no tiene seguridad emocional o tranquilidad. Cuando una persona nos traiciona nos sentimos rechazados. Lo cual trae dolor y ansiedad y la inhabilidad para algunos de poder confiar de nuevo. Sin confianza no podemos apegarnos, entregarnos o tomar riesgos.  Cuando la confianza es quebrantada existe traición y la traición trae a nuestras vidas ansiedad, inseguridad y dolor.  Infidelidad en el matrimonio no es la única forma de traición. Familiares y amigos pueden también traicionarnos.

Para restaurar la confianza perdida se necesita construir la relación de nuevo, peldaño a peldaño. Reconstruyéndola con promesas no quebradas, con votos, con compromiso, con fidelidad; un trabajo arduo que requiere determinación. La familia de Mel y todos los que como ellos han sido víctimas de la maldad de alguien, deben primero buscar sanidad personal antes de tratar de reparar la relación. Pero al final, todos debemos perdonar para no llenar nuestro corazón de resentimientos que amargan el alma. El que perdona no está justificando la traición, sino que está tomando control de su salud emocional.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s