El costo de correr el chisme es difamar la integridad de otros, algo que puede ocasionar mucho daño. Por lo tanto, ¡cuide su lengua!
La lengua tiene el poder de iniciar un terremoto devastador con tan solo decir unas pocas palabras agudas y sarcásticas. Repetir un chisme es como enviar 800 voltajes por cables de 100. La destrucción que esto causa lleva ramificaciones y termina siendo triplicada a lo largo de una vida.
Casi nunca nos proponemos a correr chismes para causar daño. Usualmente es la c
calidad de entretenimiento lo que tanto nos atrae al chisme. Pero también es porque pensamos que somos mejores que los demás pues el chisme es una forma sutil de exhibir nuestro orgullo porque “no somos como ellos” o “no hacemos lo que ellos hacen.” La tercera razón puede ser admiración y la cuarta envidia.
Que puedes hacer para combatir el chisme:
1. Nunca hables de los demás en frente de tus hijos.
2. Si tus hijos comienzan a hablar mal de sus maestros, amigos, etc. En vez de c
ontinuar el chisme, enfatiza que es triste lo que a su amigo, maestro, etc. le está pasando y que puede ocurrirle a cualquiera.
3. No compres revistas de chismes o mires programas de televisión que propaguen el
chisme de los famosos (especialmente en frente de tus hijos).
4. No condenes a los que chismean; simplemente no te unas a la conversación.
5. No comiences chismes con tu pareja; mejor hablen de cómo pueden mejorar la relación entre ustedes dos.
6. Si vas a repetir algo nunca lo hagas con un espíritu vengativo.
Proponte en tu corazón mantener tu integridad rehusándote a ser parte del grupo que busca difamar la integridad del otro.
Adán y Eva disfrutaban de la creación de Dios y el paraíso donde Él los había puesto. Sus vidas estaban llenas de amor y tenían intimidad con Dios. No les faltaba nada. Estaban completos. Dios les había dicho que todo era para ellos. Que podían disfrutar y regocijarse en tanta belleza pero del árbol del bien y del mal no debía comer.
Escuchar a Dios y obedecerle no necesita ser seguido por una discusión. Pero Satanás hizo exactamente eso: estableció una discusión con la mujer: ¿Con que Dios les ha dicho
que no coman de todo árbol del huerto? y ella en vez de huir, le siguió la corriente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer más del fruto del árbol que está en medio del huerto Dios dijo no deben comer, ni lo debemos tocar pues si lo hacemos moriremos. Como Eva no huyó de la serpiente sino que se puso a conversar con ella, la serpiente, que era la más astuta de entre todos los animales del huerto la convenció de que si comían
del árbol no morirían, sino que ella y su esposo serían iguales a Dios. Ella comió y el mal entró al mundo. Claro que no murieron instantáneamente pero hubo una muerte espiritual entre el hombre y Dios donde ya no podían tener más intimidad. Su desobediencia causó todo el dolor que la raza humana ha vivido. Nosotros sus descendientes hemos heredado su naturaleza pecaminosa. ¡Gracias le damos a Dios
por enviar a su hijo para comprar nuestra salvación! ¡De otra manera, hubiésemos estado perdidos para siempre!
Pocas conversaciones tienen tanta consecuencia como la conversación entre la serpiente y Eva. La serpiente buscó el momento más apropiado y estableció una mala conversación con la primera mujer. Ella en vez de cortar la comunicación, decidió continuarla y se dejó engañar de la serpiente. Ahora, recuerda tu este versículo, cuando entablamos malas conversaciones erramos y se corrompe nuestra fe. Mejor huye a Dios y pídele que te ayude a mantener tu boca intacta de conversaciones dañinas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s